Luego de tres meses de incertidumbre, una supuesta alerta en La Guajira reactivó la búsqueda del joven quien habría sido arrastrado por el mar en las playas del Muelle 1888.
El doloroso calvario que afronta la familia de Mateo Isai Arias Pedraza, el joven de 19 años que desapareció el pasado 24 de febrero tras ser arrastrado por el fuerte oleaje en Puerto Colombia, sumó un nuevo y frustrante episodio en las últimas horas. Una llamada que aseguraba haber visto al universitario caminando desorientado por las playas del corregimiento de Palomino obligó a sus parientes a trasladarse de urgencia hasta esa zona turística, confirmando tras cuatro días de intensos rastreos autónomos que todo se trató de una dolorosa información falsa.
La emergencia original que desencadenó esta tragedia ocurrió en las inmediaciones de la Playa de 1888, cerca del Muelle de Puerto Colombia, donde Arias Pedraza se encontraba disfrutando de un baño de mar en compañía de un grupo de amigos de su facultad. Según los reportes, el estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad del Atlántico y otro compañero se vieron atrapados por una corriente marina súbita que los arrastró mar adentro, y aunque pescadores locales rescataron a su amigo, el futuro politólogo se sumergió antes de recibir auxilio.
Operativos oficiales sin rastro en el agua
A raíz del trágico incidente, la Alcaldía de Puerto Colombia junto a la Estación de Guardacostas de Barranquilla lideraron inicialmente un bloque de búsqueda ininterrumpido en la zona costera y mar abierto. Las acciones operativas contaron con el despliegue de unidades de reacción rápida y el traslado en dos oportunidades de personal especializado de Buceo y Salvamento desde Cartagena, quienes barrieron el fondo marino intentando ubicar el cuerpo.
Durante los procedimientos de rescate, las autoridades emplearon herramientas tecnológicas avanzadas como un equipo de Sonar 2D para realizar inspecciones subacuáticas minuciosas en toda la estructura del espolón y las ruinas del muelle antiguo. Pese a que la Capitanía de Puerto ejecutó modelos matemáticos de mareas y vientos para establecer la posible deriva del joven guajiro, las labores civiles e institucionales concluyeron formalmente hace más de dos meses sin arrojar ningún resultado positivo.
Ante la suspensión definitiva de los rastreos marítimos gubernamentales, los allegados del universitario decidieron formalizar las denuncias correspondientes ante la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional para mantener activos los protocolos de localización en tierra. Esta falta de apoyo estatal permanente obligó a los familiares a coordinar brigadas autónomas y campañas de difusión para evitar que el caso quedara en el olvido.
El viacrucis de una madre en territorio guajiro
Sin el acompañamiento de los organismos de socorro tradicionales, Dubis Pedraza, madre del estudiante desaparecido, asumió de manera directa las labores de investigadora y rastreadora recorriendo diferentes municipios del Caribe. Su más reciente traslado al departamento de La Guajira estuvo motivado por las versiones de varios ciudadanos que afirmaban haber visto a un joven con las características físicas de su hijo deambulando por calles costeras.
Con un evidente desgaste físico y emocional tras noventa días de angustia, la mujer caminó sola durante cuatro jornadas por los diferentes sectores turísticos e indagó con las autoridades forenses locales de Palomino para verificar el reporte. La confirmación de la falsedad de la pista derrumbó las expectativas iniciales de la familia, evidenciando el peligro latente de los reportes infundados en procesos de desaparición.
A través de un video difundido en sus redes sociales para visibilizar el desalentador balance del viaje, la progenitora describió el impacto de la desinformación en su búsqueda. “Hoy hace tres meses que mi hijo Mateo está desaparecido. Estoy por Palomino, porque me dijeron que lo vieron y tengo cuatro días de estar buscándolo por todos lados, de todas las maneras posibles, y no lo he podido encontrar”, manifestó visiblemente afectada.
Exigencia de evidencias ante ola de rumores
La frustración de los seres queridos de Arias Pedraza ha venido en aumento debido a que personas confundidas o malintencionadas siguen reportando supuestos avistamientos del joven en el departamento del Magdalena. Las alertas ciudadanas más recientes ubicaron al universitario en dos puntos específicos de Santa Marta: caminando por el sector turístico de El Rodadero y merodeando al interior de la Terminal de Transportes.
Estas alertas sin verificar no solo representan un golpe psicológico devastador para los allegados cada vez que se descartan, sino que generan gastos económicos difíciles de sufragar para una familia que financia sus propios viajes. Debido a este desgaste innecesario, la madre tomó la determinación radical de no movilizarse a ningún punto geográfico si la información suministrada por la comunidad no cuenta con un soporte real.
Ante esta situación, Dubis Pedraza lanzó un llamado público urgente para que cualquier persona que crea ver al estudiante tome un registro inmediato antes de llamar al celular de contacto. “Si alguien de Palomino o a los alrededores, cualquier rinconcito del mundo, sabe de mi hijo, sabe dónde está, por favor. Le pido con toda mi alma, si lo veis, avísenme, háganle un video, una foto, no me estén diciendo aquí está, ahí está, y yo voy corriendo y nunca lo encuentro”, suplicó la mujer.
Canales virtuales para mantener viva la búsqueda
Frente al vacío operativo institucional, las plataformas digitales de mensajería y las redes sociales se han transformado en la herramienta principal de la familia para masificar la fotografía del universitario oriundo de Maicao. El objetivo de los allegados es expandir el rango de vigilancia ciudadana en pueblos costeros y terminales de transporte, apelando a la solidaridad para conseguir datos certeros.
Cada publicación compartida en internet representa para esta familia la última posibilidad de romper el silencio institucional que rodea las extrañas circunstancias de la desaparición en el Atlántico. Los seres queridos insisten en que la movilización digital puede ejercer la presión necesaria para que los organismos estatales retomen el caso con nuevas líneas de investigación criminal.
Finalmente, la madre del joven politólogo reiteró su petición de ayuda humanitaria a los internautas para finalizar la dolorosa incertidumbre que embarga su hogar desde febrero. “Por favor, ayúdame a encontrar a mi hijo. Son tres meses de angustia que ya no soporto más. Yo sé que la red puede hacer mucho, demasiado, más de lo que yo he podido hacer durante estos tres meses, durante muchos lugares. Por favor, ayúdeme”, concluyó Pedraza.


