La detonación de un artefacto improvisado y ráfagas de fusil obligaron al cierre preventivo y total de este corredor nacional en Norte de Santander.
Tres uniformados de la Policía Nacional resultaron lesionados este martes tras ser víctimas de un atentado con ráfagas de fusil y cargas explosivas en el departamento de Norte de Santander. El hecho violento se registró a las 8:55 de la mañana en el kilómetro 77 de la vía que conecta a Cúcuta con Pamplona, propiamente en jurisdicción de la vereda El Páramo, municipio de Pamplonita, afectando directamente la movilidad de este eje vial del oriente del país.
El ataque criminal se produjo en momentos en que el personal institucional se desplazaba en un vehículo y una motocicleta de la entidad para realizar labores de control en inmediaciones del peaje de Pamplonita. Los afectados civiles y uniformados indicaron que, tras una fuerte detonación que tomó por sorpresa a la patrulla, miembros del grupo delincuencial dispararon desde las montañas circundantes, generando pánico entre los conductores que transitaban a esa hora por la zona.
Como consecuencia de la onda expansiva y el impacto de las esquirlas, sufrieron heridas el intendente jefe Johan Vásquez Castro, el subintendente Edwin Guerrero Duarte y la patrullera Karen Liceth Estrada Salazar. Los afectados fueron auxiliados inicialmente por habitantes de la vereda y posteriormente trasladados de urgencia al Hospital San Juan de Dios de Pamplona, donde reciben atención médica especializada bajo pronóstico reservado.
A raíz de la emergencia, unidades de la Policía y el Ejército Nacional procedieron con el bloqueo total y preventivo de la autopista en ambos sentidos, interrumpiendo el flujo vehicular de manera indefinida. El cierre del corredor vial se mantendrá vigente mientras los peritos de la seccional de investigación criminal recopilan material probatorio y descartan la presencia de otros elementos sospechosos en las bermas de la carretera.
Con respecto a los presuntos autores del atentado, las fuerzas del orden atribuyeron de manera preliminar la autoría material al Ejército de Liberación Nacional (ELN), estructura guerrillera que hace presencia histórica en este sector fronterizo. La hipótesis de los investigadores se fundamenta en los antecedentes criminales del grupo insurgente en la región, el cual ya había atacado la misma infraestructura del peaje en diciembre de 2024 utilizando una motocicleta cargada con explosivos.
La acción armada provocó el rechazo de las autoridades locales, entre ellas el alcalde de Pamplona, Klauss Faber, quien manifestó su solidaridad con la institución y ofreció apoyo logístico para recuperar el control del orden público. El mandatario local instó a los transportadores y viajeros a verificar permanentemente las novedades del estado de la red vial mediante las cuentas institucionales antes de emprender cualquier desplazamiento hacia la capital del departamento.
Por su parte, el director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón Zambrano, condenó la afectación a sus subalternos y anunció el envío de comisiones especiales de inteligencia para identificar los campamentos desde donde se coordinó el asalto. El alto oficial enfatizó que se dispuso de un componente técnico avanzado para rastrear las rutas de escape empleadas por los agresores tras replegarse hacia las zonas boscosas del municipio.
A las voces de rechazo se sumó la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, quien ratificó la importancia de las labores de vigilancia que desempeñan las especialidades de seguridad en la protección de los usuarios viales. Al cierre de esta edición, el área circundante al peaje de Pamplonita permanecía bajo estricta vigilancia militar combinada con sobrevuelos tácticos, buscando garantizar las condiciones necesarias para la reapertura segura de la autopista.


