La desaparición de su nombre del sistema migratorio ocurrió tras una orden de Marco Rubio vinculada a las críticas de Coral contra Abelardo de la Espriella y las relación de este candidato con el gobierno estadounidense.
El mandatario de los colombianos, Gustavo Petro, pidió formalmente a su homólogo en Washington, Donald Trump, que aclare de inmediato las condiciones y el lugar exacto donde se encuentra retenido el ciudadano Franklin Humberto Coral Garrido. La fuerte reacción del jefe de Estado se produjo tras conocerse que el colombiano fue arrestado en Phoenix, Arizona, por oficiales del Servicio de Inmigración y Control de la Custodia (ICE) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). El caso ha escalado a nivel diplomático debido a los lazos históricos de la familia del detenido con las autoridades de su país de origen.
La urgencia de las declaraciones radica en una seria denuncia pública realizada por los parientes de Coral a través de las plataformas digitales. De acuerdo con los testimonios de sus allegados, el activista fue movilizado de manera repentina y su nombre fue borrado por completo de la plataforma oficial de búsqueda de los organismos migratorios norteamericanos. Esta falta de datos sobre el procedimiento ha encendido las alarmas de los defensores de los derechos humanos y del propio Gobierno de Colombia, que reclama un trato recíproco y transparente basándose en los acuerdos compartidos.
El reclamo directo a la Casa Blanca
A través de sus canales de comunicación oficiales, el presidente colombiano usó un lenguaje enérgico para cuestionar el procedimiento ejecutado por el gobierno estadounidense. Involucró directamente la memoria de la lucha contra las mafias con la situación actual del detenido, recordando los esfuerzos que el país sudamericano ha hecho históricamente en materia de seguridad compartida.
“El presidente de la República de Colombia le exige al presidente de los EEUU, que le diga al pueblo de Colombia, dónde está, Alberto Coral, el hijo del oficial de policía colombiana que descubrió en que lugar estaba el narcotraficante más grande en el mundo de la cocaína: Pablo Escobar. Que nos diga si somos compañeros de verdad en la lucha contra el narcotráfico, o solo nos ven como un pueblo inferior para ser utilizables, golpeables, torturizables económica y políticamente en los EEUU. Si es así, el padre de Beto Coral, capitán de la policía de Colombia, perdió su vida por nada”, manifestó el jefe de Estado.
Asimismo, el gobernante de la nación latinoamericana trajo a colación las conversaciones previas sostenidas con Trump respecto al respeto mutuo entre ambas administraciones. Petro argumentó que las acciones recientes contrarían los compromisos pacíficos pactados en escenarios oficiales dedicados a los líderes históricos de la Unión Americana.
“Colombia ha sacrificado 15.O00 miembros de la policía muertos en juventud por impedir que la sociedad de EEUU consuma cocaína y ha sacrificado más de 200.000 asesinados colombianos y un millón de hijos de Latinoamérica… Propuse frente a Lincoln y el lindo jardín que el presidente Donald Trump, construyó, para ellos, los padres de la patria estadounidense que respeto desde mi lealtad a Colombia y latinoamericana con su Caribe, pactamos que no nos insultaríamos sino que haríamos un ‘deal’ por la vida y la paz del mundo”, puntualizó en su mensaje por la red social X.
Tensiones políticas tras la captura
El trasfondo de la aprehensión ha desatado una controversia interna debido a que informes periodísticos internacionales señalan que la orden provino directamente de las altas esferas de la diplomacia norteamericana. El secretario de Estado, Marco Rubio, habría emitido una directriz en la que señala que las actividades del colombiano afectaban las prioridades exteriores al cuestionar públicamente a figuras de la derecha colombiana, puntualmente al abogado Abelardo de la Espriella, quien cuenta con el respaldo de la actual administración en Washington.
Frente a este panorama, Petro calificó el arresto como una medida represiva motivada por conveniencias electorales y persecución ideológica. Según el presidente, el implicado se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema únicamente por haber ejercido su derecho a la opinión en contra de aliados políticos de la Casa Blanca, omitiendo los riesgos previos que lo obligaron a salir de su país de origen hace una década.
“Alberto Coral hijo del oficial de policía, capitán Humberto Coral Caballero, que fué asesinado en el operativo policial contra Pablo Escobar, es ahora, un preso político en EEUU. Solo por el apoyo político que el secretario de estado de los EEUU Marcos Rubio dió al defensor de narcoparamilitares genocidas del pueblo colombiano, Abelardo de la Espriella, quien sugirió su captura, ha sido detenido y golpeado por el gobierno de los EEUU separándolo de su familia. Alberto Coral pidió asilo en EEUU porque las mafias narcotraficantes podían asesinarlo hace diez años, y la actitud anti migrantes de sudamerica ni siquiera ha posibilitado su autorización”, denunció el mandatario.
El mensaje presidencial también incluyó severas acusaciones relacionadas con la violencia del pasado en Colombia y las acciones legales internacionales. Petro comparó el panorama del activista con episodios históricos de eliminación de movimientos de oposición en el territorio nacional, extendiendo una petición de auxilio a la comunidad global para asegurar la integridad del ciudadano.
“El señor de la Espriella… ha desatado un ‘progrom’ contra un grupo poblacional civil con identidad política, que es crimen contra la humanidad según el estatuto de Roma por los derechos humanos que creo la Corte Penal Internacional… Le solicito a los gobiernos del mundo y a las organizaciones de derechos humanos del mundo su solidaridad para liberar al preso de conciencia Alberto Coral detenido en el estado de la Florida de los EEUU”, concluyó Gustavo Petro.
El drama familiar por la desaparición del sistema
Por su parte, la esposa del activista político recurrió a las redes sociales para manifestar la angustia que viven al no poseer comunicación alguna con el detenido. Explicó que los traslados frecuentes entre las sedes de detención en Phoenix, El Paso y Luisiana se dieron de manera acelerada, impidiendo que los representantes legales o los allegados conozcan el estado físico y jurídico de Coral antes de la fecha programada para la audiencia de revisión.
La compañera sentimental del afectado enfatizó que el ciudadano de 40 años contaba con un permiso laboral activo emitido por un tribunal federal y los soportes de su trámite de refugio iniciado en 2015. La sorpresiva interceptación de los oficiales migratorios ocurrió mientras se desplazaba con su hijo menor de edad, y la justificación dada en el sitio de los hechos fue la anulación inmediata de sus prerrogativas debido a la intervención del secretario de Estado.
Antecedentes y disputas legales previas
Semanas antes de su captura, Coral Garrido había liderado diversas jornadas de protesta en la ciudad de Miami con el propósito de desincentivar el apoyo electoral hacia De la Espriella. Adicionalmente, el activista había acudido formalmente ante las oficinas del FBI para denunciar al abogado por la presunta interceptación y difusión no autorizada de llamadas privadas en los entornos digitales.
La contraparte judicial en los Estados Unidos, coordinada por el Departamento de Seguridad Nacional, argumenta que el ciudadano sudamericano incurrió en una violación de las normas migratorias del país al extender su permanencia por más de diez años tras el vencimiento de su visa original de turismo. Las autoridades estadounidenses confirmaron mediante un reporte formal que mantendrán al colombiano bajo estricta custodia institucional hasta que concluyan las evaluaciones destinadas a su expulsión definitiva del territorio.


