Un tenso altercado en un establecimiento nocturno de la capital del Magdalena destapó una peligrosa modalidad de evasión basada en el miedo colectivo.
El fantasma del paramilitarismo fue la estrategia utilizada por dos clientes en un establecimiento nocturno de Santa Marta para librarse de una deuda de más de medio millón de pesos. Los implicados, que mostraban un evidente estado de alicoramiento tras una noche de rumba, apelaron al pánico que generan los grupos armados ilegales de la región para doblegar la voluntad de los trabajadores del lugar.
La gravedad del asunto radica en que el sujeto argumentó tener vínculos directos con Nain Pérez Toncel, conocido en el mundo delictivo como alias ‘Naín’ o ‘El Bendito Menor’, quien funge como máximo cabecilla de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra (ACSN). Al verse acorralados por el cobro del servicio, la pareja optó por instrumentalizar el nombre del jefe criminal para amedrentar al personal administrativo y de servicio.
La situación escaló rápidamente cuando las meseras del local, al notar las intenciones de escape de los comensales, decidieron confrontarlos en plena vía pública. La respuesta del señalado evasor no fue conciliar el saldo de 561 mil pesos, sino lanzar advertencias intimidatorias y la clásica frase desafiante sobre su supuesta influencia, buscando silenciar los reclamos mediante la coacción psicológica.
Ante la inminente impunidad y el riesgo físico, una de las empleadas optó por documentar la escena con su teléfono móvil como garantía de respaldo. En el fragmento audiovisual se evidencia la actitud displicente del hombre, quien camina sin remordimiento mientras le exige calma a la trabajadora, reforzando la denuncia previa sobre las amenazas recibidas antes de que se encendiera la cámara.
El bochornoso espectáculo no solo perjudicó las finanzas del negocio y la tranquilidad de sus colaboradores, sino que también alteró el orden en los alrededores de la zona de entretenimiento. Los gritos y las insinuaciones de nexos con el grupo al margen de la ley provocaron escenas de tensión y zozobra entre los demás ciudadanos que se encontraban en el sector.
Actualmente, el registro digital de la confrontación se ha esparcido masivamente en las plataformas virtuales, abriendo un fuerte debate ciudadano sobre la seguridad del gremio nocturno. Mientras la comunidad exige sanciones comerciales y penales para los señalados, las autoridades locales evalúan el material fílmico para determinar el alcance delictivo de las amenazas proferidas por los implicados.


