Un presunto delincuente falleció en la madrugada de este miércoles tras recibir heridas con arma blanca durante un forcejeo en una edificación abandonada.
Un hombre, que presuntamente ingresó con la intención de cometer un hurto, perdió la vida tras sostener un violento enfrentamiento con el celador encargado de custodiar la antigua sede de la EPS Saludcoop, ubicada en el barrio El Prado, en cercanías del Centro Histórico de Santa Marta. Los hechos se registraron específicamente sobre la carrera Cuarta con calle 25 (avenida Hernández Pardo), donde la víctima fue herida de muerte con un arma cortopunzante antes de que pudiera recibir asistencia médica por parte de los organismos de socorro.
De acuerdo con el reporte de la Policía Metropolitana de Santa Marta, el individuo quien se presume se encontraba en condición de calle violentó las rejas de seguridad y escaló el portón principal del predio bajo la creencia de que las instalaciones estaban desocupadas. No obstante, al encontrarse con el vigilante en el interior de la propiedad privada, se desató una riña en la que el intruso llevó la peor parte, quedando tendido sin signos vitales dentro de la edificación de manera instantánea.
Las patrullas de los cuadrantes viales de la Policía Nacional arribaron al sitio de la confrontación pocos minutos después del llamado de alerta, asegurando el perímetro para resguardar la escena del crimen. El vigilante involucrado permaneció en el lugar de los hechos y se entregó de manera voluntaria ante las autoridades correspondientes con el fin de rendir su primera declaración sobre el altercado y esclarecer su participación en el deceso.
Posteriormente, unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación se encargaron de realizar los actos urgentes, el levantamiento del cadáver y la recolección de pruebas materiales e indicios físicos. El suceso alteró temporalmente el flujo vehicular y la tranquilidad de los habitantes del sector residencial de El Prado debido al despliegue de los investigadores y a la aglomeración de transeúntes curiosos en la mencionada esquina.
El cuerpo de la víctima fue trasladado a las instalaciones de la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la capital del Magdalena, donde ingresó en condición de no identificado debido a que no portaba documentos al momento de la inspección técnica. Los investigadores forenses informaron de forma preliminar que el fallecido tiene varios tatuajes en su cuerpo, características esenciales que servirán para avanzar en el proceso de reconocimiento y localización de sus familiares.
Por su parte, la Fiscalía y los organismos judiciales correspondientes abrieron una investigación formal para determinar la situación jurídica del celador del inmueble y verificar si el uso del arma blanca se dio bajo la figura legal de la legítima defensa. Para esto, los encargados del caso se encuentran recopilando testimonios de residentes de la zona, examinando el material probatorio recolectado y analizando la secuencia exacta del enfrentamiento que terminó con la vida del presunto asaltante.


