El Puesto de Mando Unificado tomó la determinación de actuar ante la falta de acuerdos con los manifestantes para despejar los corredores viales.
Durante la tarde del pasado jueves, las inmediaciones de la Universidad de Antioquia se convirtieron en el escenario de disturbios y alteraciones del orden público protagonizados por personas con los rostros cubiertos.
Los hechos desencadenaron el cese de las actividades académicas en el campus universitario y afectaron la movilidad en los ejes viales adyacentes, además del servicio de transporte público en el sector norte de la ciudad.
Según lo manifestado por el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, la intervención de la Fuerza Pública fue ordenada tras no lograrse una concertación para el levantamiento de los bloqueos mantenidos por el grupo de manifestantes.
El ESMAD y unidades de la Policía Metropolitana emplearon tanquetas de agua y gases lacrimógenos para dispersar la concentración, logrando que varios de los involucrados se replegaran hacia el interior de la institución educativa.
Frente a los acontecimientos, el alcalde Federico Gutiérrez manifestó que en la ciudad se garantiza el derecho a la protesta pacífica, pero advirtió que no se tolerarán vías de hecho ni actos de violencia, respaldando la actuación policial para el restablecimiento del orden.
Por su parte, sectores de oposición y figuras políticas como el congresista Hernán Muriel cuestionaron el procedimiento institucional, señalando presuntas detenciones irregulares y la retención de un defensor de derechos humanos durante el operativo.
Tras la dispersión de las concentraciones, las autoridades distritales habilitaron el paso vehicular, iniciaron labores de limpieza en las vías afectadas y mantuvieron el monitoreo con cámaras de seguridad para determinar las responsabilidades del caso.


