Un violento homicidio sacudió el oriente de la capital del Magdalena durante la madrugada de este viernes.
El crimen estremeció a los habitantes del barrio Timayuí 2, sector donde fue hallado sin vida Óscar Franco, de 38 años de edad. La víctima, quien se ganaba la vida trabajando en oficios varios como obrero, fue localizada en una zona deshabitada tras haber sido raptada en su propio lugar de residencia.
El ciudadano era natural de Medellín, pero se había mudado a territorio samario desde hacía unos cinco años. El trágico episodio comenzó a gestarse hacia las 5:00 de la mañana, justo al frente del plantel educativo conocido en la zona como el colegio de ‘Tablitas’, punto exacto donde estaba ubicada la vivienda del afectado.
Según el reporte preliminar de las autoridades y los relatos entregados por testigos, varios sujetos desconocidos llegaron de forma imprevista hasta el inmueble. Los delincuentes ingresaron por la fuerza, sometieron al hombre y lo amarraron para evitar que se defendiera mientras lo torturaban, posteriormente fue obligándolo a salir de la vivienda en medio de ruidos de motocicletas.
Los captores forzaron al obrero a caminar con rumbo hacia la parte alta de una loma, en un terreno apartado que la comunidad identifica como el sector de La Alberca. Allegados a la víctima indicaron que el ciudadano alcanzó a gritar con desespero solicitando auxilio, pero los vecinos no lograron intervenir a tiempo.
Una vez llegaron a la zona alta, los agresores atacaron a Franco de manera desmedida utilizando objetos contundentes. Las graves lesiones sufridas en diferentes partes del cuerpo le provocaron la muerte de forma inmediata en el sitio, mientras que los responsables aprovecharon la soledad del área para escapar con rumbo desconocido.
Con las primeras luces del día, residentes que caminaban por la loma tropezaron con el cadáver tendido sobre la tierra y alertaron de inmediato a la Policía Metropolitana de Santa Marta. Al cabo de unos minutos, varias patrullas de la institución arribaron al lugar indicado para acordonar el perímetro y proteger las evidencias.
Finalmente, efectivos del Laboratorio Móvil de Criminalística de la SIJIN se encargaron de realizar la inspección técnica al cuerpo y recolectar el material probatorio útil para el caso. Los restos fueron trasladados hacia las instalaciones de Medicina Legal, mientras los familiares manifestaron desconocer las razones detrás del brutal ataque.


