San Andrés de Sotavento y Tuchín hoy lloran la partida de dos promesas que perdieron la vida cumpliendo su vocación política.
La vía que conecta a los municipios de Cereté y Ciénaga de Oro se convirtió en el escenario de un lamentable accidente que terminó con la vida de dos reconocidos líderes sociales. El siniestro se registró en el sector conocido como cerro Malagana, una zona que ha sido objeto de constantes quejas por parte de transportadores debido a sus riesgos de movilidad.
Las víctimas, Domingo Álvarez y Armenia Sarmiento, se desplazaban en una motocicleta cuando colisionaron de manera violenta contra la parte posterior de un camión de carga tipo volteo. Ambos eran figuras activas en sus comunidades y se dirigían hacia una actividad política programada en el marco del cierre de campaña del movimiento de Iván Cepeda.
Según el reporte de las personas que transitaban por el corredor vial al momento del impacto, el choque fue tan severo que los jóvenes fallecieron de forma inmediata sobre el pavimento. Pese a que algunos conductores se detuvieron para intentar brindar primeros auxilios, la gravedad de las heridas sufridas hizo imposible cualquier maniobra de rescate.
El fatal suceso ha provocado una profunda consternación en los municipios de San Andrés de Sotavento y Tuchín, de donde eran originarios los fallecidos. En estas localidades, tanto Álvarez como Sarmiento gozaban de un amplio reconocimiento por su incansable labor en procesos juveniles y su defensa de causas sociales en el departamento de Córdoba.
Autoridades de tránsito se desplazaron hasta el punto del accidente para realizar la inspección técnica de los cadáveres y el croquis del siniestro. Las primeras hipótesis apuntan a que el choque ocurrió de forma repentina, dejando a los ocupantes de la moto sin margen de maniobra frente al vehículo de carga pesada que circulaba adelante.
En redes sociales, diversas organizaciones sociales y políticas expresaron sus condolencias a las familias, recordando el trabajo que ambos líderes realizaban con las comunidades de base en el departamento de Córdoba. Su compromiso con el activismo juvenil y la participación ciudadana los había posicionado como referentes del relevo generacional en la política local.
El dolor colectivo se trasladó a las calles durante las honras fúnebres, donde una multitud de personas acompañó los féretros en un masivo y emotivo último adiós. En medio de los sepelios, los asistentes recordaron las fotografías y publicaciones que los propios líderes compartieron en plataformas digitales antes de partir, transformando la jornada en un homenaje al legado de una juventud interrumpida.

