La mujer debió movilizar el cadáver por sus propios medios tras la falta de transporte oficial en la zona rural.
Una desgarradora situación enfrentó la adre de Juan José Rivilla González, de 21 años, al tener que transportar el cuerpo sin vida de su hijo sobre una motocicleta tras hallarlo en una zona rural de Pelaya, Cesar. El joven de nacionalidad venezolana se encontraba desaparecido desde que salió del municipio de Aguachica.
La búsqueda terminó el sábado 12 de septiembre alrededor de la 1:00 de la tarde en la vereda Los Laureles, tras tres días de incertidumbre. Luego de localizar el cadáver con impactos de arma de fuego, la madre tuvo que acomodar el cuerpo sobre sus piernas en una motocicleta para trasladarlo hasta el casco urbano.
La víctima había viajado junto a Luis Miguel Beleño Díaz, quien también fue hallado muerto el pasado miércoles 9 de septiembre en un sector cercano a la vereda Meléndez. Ambos casos son investigados por las autoridades para determinar las causas y los responsables de este doble homicidio.
Mientras en redes sociales circuló la fotografía del traslado que causó consternación pública, el reporte policial indicó que funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía se hicieron cargo de los actos urgentes.
Debido a la falta de recursos económicos, la familia de Rivilla González solicitó la solidaridad de la ciudadanía para cubrir los costos de las exequias en Aguachica.
Las autoridades judiciales continúan con las indagaciones para reconstruir la ruta que siguieron los dos jóvenes desde su salida de Aguachica.
Los habitantes de la región manifestaron su conmoción ante las circunstancias en las que la mujer tuvo que movilizar el cadáver de su familiar.
El caso permanece bajo investigación de los organismos competentes para esclarecer los móviles del crimen en el departamento del Cesar.


