Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer este atroz hecho de violencia.
El trágico deceso de Mía Kathaleya Ramírez López, una bebé de tan solo seis meses de nacida, se confirmó al mediodía del pasado miércoles 27 de mayo en la clínica Clinaltec de Ibagué. La pequeña no resistió la gravedad de las lesiones sufridas por un presunto abuso sexual y agresiones físicas que le provocaron fracturas en sus extremidades, tras ser remitida inicialmente desde el Hospital San Rafael en el municipio de El Espinal.
El caso ha generado una profunda indignación en el departamento, luego de que se conociera que la menor fue llevada al centro asistencial por su progenitora, una joven de 25 años. Según los reportes preliminares de las autoridades, la mujer se encontraba bajo los efectos de sustancias psicoactivas y alcohol al momento del ingreso, por lo que permanece bajo custodia mientras se esclarecen las responsabilidades del entorno familiar.
Indignación y despliegue operativo en El Espinal
El alcalde de El Espinal, Wilson Gutiérrez, rechazó tajantemente el crimen y confirmó que el dictamen médico es desgarrador para la sociedad civil. “Acabo de obtener un reporte oficial por parte de la clínica y de la Secretaría de Salud donde dicen que la niña falleció a las 12 del mediodía; esto es un asesinato de una bebé de seis meses de nacida”, señaló el mandatario, quien calificó lo ocurrido como un acto de barbarie.
Para acelerar los resultados judiciales, la administración municipal anunció una recompensa de 10 millones de pesos por información que permita localizar a los culpables. Gutiérrez hizo un llamado urgente a la Dirección General de la Policía y a la Fiscalía General de la Nación “Necesitamos un despliegue operativo importante para dar con la captura del responsable; definitivamente fue un monstruo el que perpetró este hecho”.
Por su parte, la secretaria de Salud del Tolima, Ingrid Katherine Rengifo, detalló que la menor llegó al sistema de urgencias en condiciones deplorables antes de su traslado a la capital. La funcionaria advirtió que la bebé presentaba múltiples fracturas en brazos y piernas, además de signos de violencia sexual, subrayando que el equipo médico agotó todos los recursos para estabilizarla sin éxito.
Pronunciamiento de la Gobernación y el ICBF
La Gobernación del Tolima, mediante un comunicado oficial, expresó su más enérgico repudio y activó de inmediato las rutas de protección establecidas para estos casos. El gobierno departamental manifestó que “estos hechos no pueden ser tolerados y deben ser atendidos con toda la contundencia institucional”, instando a la ciudadanía a denunciar de manera oportuna cualquier vulneración contra la niñez.
Desde el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) se informó que la Defensoría de Familia inició el Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos desde que se conoció la emergencia. La entidad exigió celeridad en las investigaciones: “Hacemos un llamado a las autoridades competentes para que se impongan sanciones ejemplares a los responsables de estos hechos que hoy estremecen al país”.
La Policía de Tolima, a través de sus unidades de inteligencia, confirmó que el proceso investigativo avanza bajo la recopilación de material probatorio clave en la zona del crimen. Se espera que en un plazo de 48 horas se materialicen las órdenes de captura contra dos personas que estarían vinculadas directamente con las agresiones que terminaron con la corta vida de Mía Kathaleya.
Exigencia de justicia de la Defensoría del Pueblo
La Defensoría del Pueblo también se pronunció al respecto, calificando el infanticidio como una forma de tortura inadmisible que materializa la peor vulneración de derechos fundamentales. “Solicitamos a la Fiscalía General de la Nación avanzar con diligencia para garantizar el esclarecimiento de los hechos y sancionar a los responsables conforme a la ley”, sentenció el organismo defensor en su pronunciamiento.
La entidad enfatizó la importancia de fortalecer las rutas de protección en el territorio tolimense para evitar que casos similares se repitan en entornos que deberían ser seguros. Asimismo, hicieron un llamado a las comunidades para que activen las alertas tempranas ante cualquier señal de riesgo que afecte la integridad física de los niños, niñas y adolescentes en los barrios del municipio.
Mientras tanto, en las calles de El Espinal, la comunidad se unió en una marcha pacífica con velas y globos blancos para exigir que la muerte de la pequeña no quede en la impunidad. La presión social y el trabajo coordinado de las instituciones buscan dar una respuesta rápida a una región que hoy llora la trágica partida de una vida inocente.


