Cámaras de seguridad registraron el accionar coordinado de un grupo sospechoso de sustraer pertenencias a compradores en locales del sector.
Un grupo de mujeres dedicado al hurto de pertenencias en locales comerciales tiene en alerta a los dueños de negocios y visitantes del Centro Histórico de Santa Marta. Las recurrentes denuncias y el material visual recopilado señalan que las sospechosas aprovechan la alta afluencia de personas para despojar de celulares, dinero y bolsos a los clientes mediante maniobras de distracción.
Frente a la constante afectación a la actividad comercial, la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) de la Policía Metropolitana de Santa Marta asumió la revisión de las cintas de videovigilancia. Dentro de las hipótesis preliminares, los investigadores indagan si las involucradas proceden de otras capitales del Caribe y se habrían trasladado a la ciudad para ejecutar estos hurtos de forma sistemática.
La preocupación entre los comerciantes se incrementó tras la publicación de los registros en redes sociales, donde se observa el modus operandi empleado dentro de los establecimientos. Los voceros del sector afirman que el grupo actúa de manera calculada, seleccionando a sus víctimas en los momentos de mayor concentración de compradores para asegurar el éxito del delito.
El mecanismo utilizado corresponde a la modalidad conocida como “cosquilleo”, la cual consiste en aproximarse sigilosamente a las personas para sustraer sus objetos sin emplear armas ni intimidación física. En las grabaciones se aprecia cómo las integrantes se distribuyen estratégicamente por los pasillos simulando interés en la mercancía del almacén.
Durante la ejecución del robo, las implicadas cumplen roles definidos para evitar ser descubiertas por los empleados o el sistema de seguridad. Mientras una de ellas aborda al personal o se atraviesa en la línea de visión de la víctima, las demás forman un cerco a su alrededor para limitar su margen de movimiento.
Aprovechando esa barrera visual y la falta de espacio, otra de las mujeres abre de forma discreta los cierres de bolsos o mochilas para extraer los objetos de valor. La maniobra se realiza en cuestión de segundos, lo que impide que la persona afectada note la pérdida en el instante en que ocurre.
Las demás acompañantes permanecen atentas a las entradas y al flujo de personas en el local para advertir cualquier riesgo que pueda interrumpir la acción. Tras apoderarse de los bienes, las sospechosas se retiran del sitio de manera independiente y sin llamar la atención de la vigilancia privada.
Las pruebas audiovisuales aportadas por la comunidad ya forman parte del expediente con el que las autoridades buscan establecer la identidad y ubicación de las involucradas. Asimismo, la Policía coteja las imágenes con las bases de datos de otras ciudades vecinas para verificar si las sospechosas registran antecedentes por delitos similares.
Al no haberse concretado capturas hasta el momento, la institución policial recomendó a los comerciantes optimizar el monitoreo de sus cámaras y dar aviso inmediato a las patrullas del cuadrante ante cualquier presencia sospechosa. Por su parte, a los compradores se les aconseja mantener sus pertenencias en el pecho y verificar el cierre de sus bolsos mientras realizan sus compras.


