Un fuerte aguacero de 16 horas provocó el desborde de los ríos y dejó a miles de personas atrapadas por los bloqueos viales.
Las fuertes lluvias caídas en las últimas horas dejaron al departamento de Arauca totalmente incomunicado con el resto de Colombia. El fuerte temporal provocó que los ríos se salieran de sus cauces, destruyendo carreteras y estructuras de la red nacional, lo que afecta de alguna manera a los 300.000 habitantes de esta región del país.
El gobernador, Renson Martínez Prada, informó que la situación es muy difícil y ya deja un saldo inicial de 5.000 familias afectadas en todo el territorio. Este cierre total de las carreteras impide los viajes en vehículos y camiones hacia los departamentos vecinos de Casanare, Boyacá y Norte de Santander, lo que ya frena la llegada de comida y gasolina.
Las carreteras cerradas y los daños en los accesos
La pérdida de los caminos se produjo por la afectación de estructuras fundamentales para el transporte de la región. Los daños graves se concentran en el puente Caño Negro, ubicado en la jurisdicción de Saravena, el cual fue arrasado por la fuerza del agua.
Por su parte, en el puente San Salvador sobre el río Tame la corriente se llevó la carretera metros antes de ingresar a la estructura. Debido a esto, no hay paso entre los municipios de Fortul y Tame en ninguno de los dos sentidos viales.
Tampoco hay movilidad en los caminos que van desde Saravena hacia Pamplona o desde Tame hacia Socha con rumbo a Bogotá. Además, se registraron graves afectaciones en los pasos de la vía de La Soberanía y la Ruta de los Libertadores.
Un derrumbe de tierra con caída de un árbol tapó por completo la ruta entre Sácama y La Cabuya, en Boyacá. Esta situación clausuró la última alternativa de ingreso terrestre que le quedaba a los transportadores del departamento.
El agua entró a las casas y piden paso por Venezuela
El pueblo más afectado por las inundaciones es Arauquita, donde el río Arauca se desbordó y tapó el 70 % de todo el pueblo. Solamente en este municipio hay más de 3.000 familias damnificadas que tienen el agua dentro de sus viviendas.
Ante la magnitud de la emergencia, las autoridades locales ya no dan abasto para entregar las ayudas necesarias a la comunidad. Como no hay ninguna forma de entrar o salir por las carreteras de Colombia, el gobernador tomó una medida de urgencia.
El mandatario le pidió a la Cancillería hablar con Venezuela para abrir un camino humanitario de forma provisional. La idea es que dejen pasar la comida, los combustibles y los medicamentos por el territorio del país vecino para evitar la escasez.
Alertas para la comunidad y ayuda de las empresas de vías
Por su parte, el secretario de Gobierno, Santiago Díaz Riay, les pidió a las familias que viven cerca de los ríos y caños que estén muy pendientes del agua. La recomendación principal es hacer caso inmediato a los bomberos y rescatistas en caso de evacuación.
El Instituto Nacional de Vías (Invías) y el Ministerio de Transporte ya buscan meter maquinaria para quitar la tierra de los derrumbes. El objetivo principal de los ingenieros es armar pasos provisionales sobre los tramos colapsados de las vías nacionales.
Se conoció que el invierno también golpea fuerte al departamento de Casanare con desbordamientos en varias de sus zonas rurales. Los pueblos de Nunchía, Paz de Ariporo, Hato Corozal y Támara tienen inundaciones graves en sus calles y fincas.
Las autoridades climáticas advirtieron que el mal tiempo y las precipitaciones continuarán en los próximos días en toda la zona (ver reporte oficial del Ideam aquí). Por esta razón, se mantiene el monitoreo constante sobre los niveles de las cuencas de los ríos del piedemonte llanero.


