El ciudadano presuntamente tenia un arma blanca con la que intimidaba a los rescatistas para que lo dejaran solo en la estructura, donde permaneció aproximadamente 14 horas.
Un exitoso y complejo operativo de rescate se consolidó en la madrugada de este martes en el norte de Barranquilla, luego de que las autoridades lograran bajar a salvo a un hombre con presuntos problemas de salud mental que amenazaba con quitarse la vida desde lo alto de una torre de energía. La emergencia, que inició la tarde del lunes festivo en la avenida Circunvalar con carrera 51B, mantuvo en vilo a la ciudadanía debido a que el sujeto manifestaba intenciones de lanzarse al vacío.
El procedimiento de emergencia fue liderado de manera conjunta por el Cuerpo de Bomberos de Barranquilla, la Policía Metropolitana y operarios de la empresa Air-e, quienes desplegaron camiones con escaleras y canastillas especiales. Para garantizar la vida del ciudadano y la seguridad de los rescatistas ante el riesgo latente de una electrocución, la compañía prestadora del servicio debió suspender de manera preventiva el suministro de energía de alta tensión en dicha estructura perteneciente a la empresa ISA.
La delicada situación provocó un severo caos vehicular e impactó la movilidad de este importante corredor vial del norte de la capital del Atlántico, obligando al cierre de carriles y al acordonamiento de la zona por parte de las autoridades de tránsito durante la tarde y la noche. En los alrededores de la estructura metálica se aglomeraron decenas de transeúntes, conductores y curiosos, quienes en medio de la angustia le gritaban palabras de aliento al hombre y le hablaban de Dios con el fin de persuadirlo para que no se suicidara.
De acuerdo con las declaraciones brindadas por el comandante del Cuerpo de Bomberos de Barranquilla, Edwin Pacheco, las maniobras de aproximación física directa tuvieron que suspenderse inicialmente debido a la actitud hostil del individuo. El ciudadano utilizaba el machete de forma desafiante para intimidar a los socorristas, exigiéndoles a gritos que lo dejaran solo y bloqueando cualquier intento de rescate inmediato en las alturas.
Ante la imposibilidad de acercarse, la estrategia de los organismos de socorro se enfocó netamente en la persuasión psicológica continua a distancia durante toda la noche. El escenario se manejó con extrema prudencia por parte de los negociadores tras conocerse de forma oficial que el implicado registraba antecedentes clínicos vinculados a crisis de salud mental, mostrándose reacio y sin formular ninguna exigencia clara.
El prolongado diálogo dio frutos hacia la madrugada de este martes, momento en el que el hombre de contextura delgada aceptó finalmente deponer el arma cortopunzante y colaborar con los psicólogos y mediadores para descender de forma segura por sus propios medios. Una vez en el suelo, fue recibido por paramédicos del Distrito, estabilizado en una ambulancia mediante atención prehospitalaria y posteriormente trasladado hacia un centro asistencial para su respectiva valoración médica y psiquiátrica.
A raíz de este alarmante suceso, las autoridades reiteraron la importancia de priorizar el cuidado emocional ante situaciones de crisis. Ante esto, se recordó la disponibilidad y el acceso a líneas gratuitas de orientación psicológica y canales institucionales de apoyo confidencial para la atención inmediata de crisis emocionales.


