El bloqueo en la Troncal y la incineración del vehículo del Ejército impidió el que se trasladara de forma inmediata el cuerpo hacia la ciudad.
La fuerte alteración del orden público en la Sierra Nevada cobró la vida del militar Luis Miguel González Salgado este lunes 15 de junio. El uniformado falleció de manera accidental mientras cumplía misiones de vigilancia en la vereda Los Linderos, una zona rural del distrito samario fuertemente afectada por recientes enfrentamientos armados.
Las tropas del Batallón de Montaña Número 6 llegaron al sitio para investigar la quema de un camión militar ocurrida horas antes en medio de las disputas territoriales. La unidad buscaba asegurar el área debido a la constante amenaza de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra que operan en esa parte del departamento del Magdalena.
En pleno desarrollo de sus tareas como operador de radio, el militar sufrió una tragedia inesperada que paralizó a su patrulla. El equipo de comunicaciones que llevaba consigo hizo contacto físico con un cable de alta energía eléctrica, lo que provocó que recibiera una descarga fulminante delante del resto del grupo de combatientes.
Sus compañeros reaccionaron rápido para llevarlo de urgencia hacia el puesto de salud ubicado en el corregimiento de Buritaca. Pese a los esfuerzos de la tropa, la institución confirmó que al llegar al sitio “el personal médico de turno realizó la valoración correspondiente dentro del vehículo institucional, confirmando que el militar ya no presentaba signos vitales”.
El dolor del batallón se sumó a un obstáculo inesperado cuando intentaron llevar los restos del operario hacia la capital del departamento para los respectivos trámites legales. Una protesta ciudadana sobre el puente de Mendihuaca frenó el paso de los vehículos oficiales, lo que obligó a detener la caravana en la vía principal.
Ante la imposibilidad de avanzar por la Troncal del Caribe, las autoridades decidieron resguardar al fallecido temporalmente. El reporte oficial detalla que “el cuerpo permanece en las instalaciones de la Estación de Policía, a la espera de la normalización del tránsito en la vía y de la realización de los actos urgentes correspondientes”.
Frente a esta lamentable pérdida en el Ejército, el mando militar ordenó asistencia inmediata para los allegados del soldado. La Segunda Brigada lamentó el hecho y dispuso de un equipo especializado “el cual se encuentra brindando acompañamiento integral y apoyo psicológico permanente a los seres queridos de nuestro héroe”.


