La UNGRD invirtió 58.100 millones de pesos rescatados de las mafias para adquirir esta embarcación de asistencia humanitaria.
La Armada de Colombia y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) oficializaron en Cartagena la entrega del ARC “La Guajira”, una plataforma naval clave para la atención de catástrofes. Lo que hace extraordinario a este proyecto es su origen financiero: el buque se adquirió con más de 58.100 millones de pesos que fueron recuperados por el Estado de diversas tramas de corrupción, logrando que dineros desviados se transformaran en equipo de salvamento para las zonas más vulnerables.
El director general de la UNGRD, Carlos Carrillo, subrayó durante la recepción de la nave que este recurso permitirá una presencia permanente en zonas de difícil acceso como San Andrés y La Guajira. Al respecto, Carrillo afirmó: “Colombia necesita capacidades reales y permanentes para responder de manera oportuna ante emergencias y desastres, especialmente en territorios insulares y de difícil acceso. Este buque fortalece la capacidad del Estado para llevar asistencia humanitaria, agua, maquinaria y personal especializado donde más se necesita”.
La incorporación de esta unidad naval es una respuesta directa a las fallas logísticas evidenciadas tras el paso del huracán Iota. Hasta ahora, el país dependía de naves no especializadas para el transporte masivo de ayudas, pero con el ARC “La Guajira”, el Estado colombiano busca garantizar una respuesta inmediata y autosuficiente ante fenómenos climáticos extremos en el Caribe y el Pacífico.
Técnicamente, el buque es un modelo Damen Stan Lander 5612, diseñado para operar en condiciones precarias. Su principal विशेषता es una rampa de proa que le permite desembarcar de forma directa maquinaria pesada, ambulancias y suministros en playas o muelles dañados por tormentas, sin necesidad de que el puerto esté operativo o tenga grúas de gran calado.
En cuanto a su capacidad de socorro, la nave puede movilizar hasta 590 toneladas de carga y cuenta con sistemas internos para almacenar y distribuir grandes volúmenes de agua potable y combustible. Estas especificaciones son vitales para poblaciones aisladas que suelen quedar sin servicios públicos básicos inmediatamente después de un desastre natural.
La embarcación posee una autonomía de 45 días en alta mar, funcionando como una base de operaciones flotante. Esta capacidad le permite no solo atender el territorio nacional, sino también participar en misiones internacionales de ayuda humanitaria en el Caribe, consolidando el papel de Colombia como líder regional en gestión del riesgo.
Un aspecto social destacado es la composición de su tripulación, ya que el ARC “La Guajira” será comandado y operado en su totalidad por oficiales mujeres. Este hecho representa un hito de equidad en la historia de la Armada Nacional, rompiendo brechas de género en misiones de alta complejidad técnica y operativa.
El buque entrará en operación oficial en junio de 2026, una vez finalicen los protocolos de integración técnica con la flota caribeña. Con esta puesta en marcha, la UNGRD cierra un ciclo de gestión donde el dinero rescatado de la ilegalidad se devuelve a la ciudadanía en forma de protección y soberanía marítima.


