Ante la tardanza de los peritos y el temor de que el cuerpo quedara en la vía hasta el amanecer, la familia decidió retirarlo del lugar.
La tranquilidad del municipio de Zona Bananera se vio interrumpida la noche del pasado sábado 25 de abril por un ataque sicarial en el corregimiento de Orihueca. El asesinato ocurrió en el sector del puente La Quebrada, donde Deivis Enrique González Márquez, apodado ‘Tamarindo’, fue perseguido y ejecutado a tiros mientras se movilizaba en su motocicleta.
Según el informe preliminar de la Policía, González Márquez fue interceptado por dos sujetos en otro vehículo similar, quienes le dispararon de manera repetida en plena marcha. Tras recibir los impactos, la víctima perdió el control de su moto y cayó sobre el asfalto, mientras los agresores escaparon por la vía que conduce hacia el corregimiento de Sevilla.
El cadáver de ‘Tamarindo’ permaneció tendido en la carretera durante un tiempo considerable tras el ataque inicial. Debido a la hora y la ubicación rural del suceso, los residentes y allegados que llegaron al sitio manifestaron que el acceso para las unidades de criminalística se percibía complejo durante la jornada nocturna.
Ante la demora en el arribo del personal judicial, los familiares de González Márquez tomaron la determinación de recoger el cuerpo por sus propios medios. El grupo de allegados trasladó los restos hasta su vivienda bajo la creencia de que las autoridades no llegarían al sitio sino hasta el amanecer para realizar los actos urgentes.
Esta acción obligó a que los peritos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía realizaran la inspección técnica del cadáver dentro del inmueble y no en la vía pública, como establece el protocolo. Los agentes recolectaron evidencias balísticas y testimonios en el escenario alterado antes de trasladar el cuerpo a la morgue de Medicina Legal.
Actualmente, las autoridades judiciales adelantan las investigaciones y la recolección de pruebas para establecer los móviles del crimen y la identidad de los responsables. El caso permanece bajo custodia de la policía del Magdalena, que trabaja en el peritaje de la zona donde se produjo el intercambio de disparos.


