El responsable de la muerte de seis jóvenes en Gaira fue captado coordinando la avanzada y sumando apoyos para el candidato durante su visita ayer a la ciudad.
Enrique Vives Caballero ha vuelto a la escena pública en Santa Marta, integrándose a la maquinaria operativa del abogado y aspirante presidencial Abelardo de la Espriella. Durante la jornada del “Tigre” en la capital del Magdalena este jueves, Vives no solo asistió como espectador, sino que ejerció un rol clave en la logística del evento masivo frente al estadio Eduardo Santos, marcando su retorno a la actividad proselitista tras el hermetismo que siguió a su condena judicial.
La identidad de Vives permanece ligada de forma indeleble a la tragedia de la madrugada del 13 de septiembre de 2021 en el sector de Gaira. En aquel suceso, conducía su camioneta a exceso de velocidad y en estado de alcoholemia cuando embistió a un grupo de personas en la Troncal del Caribe, causando el fallecimiento de seis jóvenes, un caso que medios como El Tiempo y La W Radio documentaron como uno de los siniestros viales más dolorosos de la región.
Tras un proceso judicial de alto impacto, se ratificó una condena de 92 meses de prisión contra Vives por el delito de homicidio culposo agravado. Esta sentencia, que incluyó inicialmente una medida de prisión domiciliaria y el pago de indemnizaciones, ha sido objeto de reciente escrutinio; portales como la Fundación Pares señalaron que la reparación integral a las familias de las víctimas aún presenta vacíos y cuestionamientos éticos.
Pese a su situación penal, Vives cuenta actualmente con permisos judiciales que le permiten trabajar y movilizarse bajo el argumento de ser el sustento económico de su familia. Estas garantías legales facilitaron su reaparición ayer, donde se le vio gestionando ingresos, conversando con líderes barriales y asegurando la fluidez del mitin de De la Espriella, lejos del aislamiento que marcó sus primeros años tras el accidente.
Durante el encuentro político, el condenado actuó como un enlace estratégico, presentando al candidato presidencial a personas de su círculo social que estarían interesadas en respaldar la campaña en el Magdalena. Su participación activa sugiere un intento por recuperar la influencia que buscó años atrás, cuando aspiró sin éxito al Concejo Distrital de Santa Marta, esta vez apalancado en la logística de una aspiración nacional.
La presencia de Vives junto a De la Espriella ha despertado una ola de indignación en diversos sectores ciudadanos que consideran su activismo público como una afrenta a la memoria de los jóvenes fallecidos en Gaira. Para los familiares y colectivos de víctimas, ver al responsable de la tragedia coordinando una campaña electoral desafía la sensibilidad de una comunidad que aún reclama justicia plena y respeto por su duelo.
Finalmente, el evento de ayer dejó en evidencia que Enrique Vives Caballero apuesta por una resocialización a través del activismo político. Mientras la gira de Abelardo de la Espriella continúa por el país, la figura de Vives seguirá bajo la lupa de una opinión pública que debate entre su derecho legal al trabajo y la deuda moral que aún mantiene con las familias que enlutó en aquella fatídica madrugada de 2021.


