La Comisión advirtió que varias obras locales ya presentan retrasos críticos desde mucho antes de este proyecto, a pesar de que el municipio ya recibió más del 40% de los dineros.
El Concejo de Fundación vivió el pasado viernes una jornada marcada por la defensa del control político durante la primera sesión extraordinaria de la Comisión de Presupuesto. El foco fue el Proyecto de Acuerdo 004, con el cual la administración busca facultades para mover el presupuesto hasta finales de 2026. La comisión priorizó un análisis técnico profundo, frenando el intento de aprobarlo “a ciegas” bajo una supuesta urgencia.
Dairo Mercado, concejal de la bancada de la alcaldía, intentó presionar a la comisión con una advertencia alarmista, asegurando que sin la aprobación inmediata las obras del municipio se detendrían. Mercado justificó su postura afirmando que solo se están aplicando herramientas jurídicas válidas y reconocidas en todo el país para evitar dilaciones en la votación.
La tensión aumentó cuando Mercado reclamó al presidente de la comisión, Carlos Arévalo, por no votar la ponencia de inmediato. En un intento por forzar la decisión, el concejal pidió que constara en acta su voto positivo para cualquier votación que se realizara, fuera nominal o no, queriendo atribuir la responsabilidad de la demora al Concejo.
El presidente Carlos Arévalo respondió con contundencia, aclarando que los retrasos en Fundación no son culpa de la corporación, ya que la alcaldía dispone de los recursos hace meses. Arévalo cuestionó la ética de realizar un control político sobre informes posteriores, señalando que el afán del gobierno local solo busca evadir la vigilancia sobre el dinero público.
La verdad sobre el retraso de las obras
La concejal Maura de Vega intervino para desmentir la supuesta amenaza de parálisis, demostrando que los proyectos ya sufren de mala ejecución por negligencia administrativa. de Vega recordó que el Concejo aprobó de buena fe un empréstito cuyos fondos ya fueron entregados, por lo que las obras a media marcha son responsabilidad de la gestión y no de la falta de este acuerdo.
Por su parte, el concejal Luis Armando Blanco defendió la autonomía de la comisión para no ceder ante lo que consideró un chantaje. Blanco manifestó que la comisión tiene la potestad de continuar con el estudio detallado del proyecto y subrayó que no es obligatorio aprobarlo de forma inmediata solo por las presiones de la administración.
Con esta postura, los cabildantes dejaron claro que no aceptarán ser usados como “chivo expiatorio” por la incapacidad de la alcaldía para ejecutar los proyectos. La firmeza de la comisión se mantuvo incluso ante la insistencia de Mercado, priorizando la revisión técnica sobre la celeridad política.
La mayoría de los miembros coincidieron en que no se puede dar luz verde a un proyecto que carece de claridad sobre los montos y las modificaciones presupuestales previstas. Lo que la administración presenta como una urgencia, la comisión lo interpreta como un “cheque en blanco” que requiere una fiscalización rigurosa antes de cualquier firma.
Aunque la concejal Diana Salcedo sugirió escuchar a los funcionarios presentes en ese momento, la comisión decidió que lo correcto era realizar una citación formal. Por ello, se programó un encuentro para el lunes donde se exigirán respuestas concretas y cuentas claras sobre el estado de la inversión local.
Finalmente, el presidente Arévalo reafirmó que el problema estructural radica en la deficiente gestión administrativa, señalando que diversos proyectos locales no muestran resultados tangibles pese a las constantes inyecciones de recursos. Recordó que estas obras ya se encuentran bajo la lupa de los entes de control, debido a que el avance físico es desproporcionadamente bajo frente al alto porcentaje de presupuesto entregado.
La sesión terminó como una victoria para la transparencia administrativa en Fundación. La Comisión de Presupuesto no cedió ante el discurso de la “parálisis” y optó por proteger los recursos del pueblo exigiendo que la Alcaldía demuestre eficiencia antes de solicitar nuevas facultades.


