El creador de contenido se confió de la supuesta seguridad de la zona turística, dejó enganchado el casco en su motocicleta y al regresar ya se lo habían llevado.
La delincuencia afectó directamente a Yeison Guardo durante su reciente viaje de descanso en el departamento del Magdalena. El reconocido joven cartagenero, famoso por sus recorridos en motocicleta, fue víctima del hurto de su elemento de protección principal mientras se encontraba de turismo en el corregimiento de Minca, un área semirural perteneciente a Santa Marta.
El incidente se registró en la jornada de cierre de su itinerario, precisamente cuando el joven decidió hacer una parada técnica en un establecimiento comercial de la zona montañosa. Guardo estacionó su vehículo y dejó sus pertenencias confiando en la premisa de la alta seguridad que presuntamente caracteriza a este sector turístico, pero al retornar a la motocicleta descubrió que su protección ya no estaba.
A través de sus plataformas digitales, especialmente en sus historias de Instagram, el afectado relató con asombro la situación, rompiendo con el mito popular de que en dicha jurisdicción no ocurren este tipo de delitos. El influenciador enfatizó que el negocio donde se detuvo a consumir alimentos no tiene ninguna responsabilidad en el hecho y solo usó la ubicación como referencia geográfica.
El canal elegido por el cartagenero para visibilizar el caso fueron sus redes sociales, espacios donde comparte sus rutas y donde acumula miles de seguidores. Mediante clips cortos, solicitó el apoyo de los habitantes locales y de otros conductores para localizar el objeto, además de confirmar que está dispuesto a otorgar una gratificación económica a quien le ayude a recuperarlo.
Las reacciones de la comunidad digital no se hicieron esperar, abriendo un debate sobre la percepción de seguridad en los corredores turísticos de Santa Marta. Muchos internautas lamentaron que la experiencia del viajero terminara de forma negativa, mientras que otros aprovecharon para exigir mayores controles policiales en los puntos más visitados por extranjeros y nacionales.
El elemento hurtado no es un accesorio común de protección, sino un artículo de alta gama que posee un significado importante para la identidad digital del influenciador. Se trata de un casco de referencia exclusiva de la marca Arai, un implemento cuyo valor comercial se estima en 800 mil pesos, siendo un equipo difícil de adquirir en el mercado convencional.
Finalmente, el afectado reveló que la pérdida económica es significativa debido al costo de esta marca internacional de seguridad. Guardo concluyó sus declaraciones manifestando su profunda nostalgia, pues aseguró que Santa Marta es uno de sus destinos preferidos y le genera un sinsabor llevarse esta mala impresión de un lugar al que siempre planea regresar.


