La institución aclaró que el proceder del educador Franklin Gamboa corresponde estrictamente a su esfera privada y no refleja los valores del centro educativo.
La Universidad de la Amazonia rompió el silencio tras la masiva controversia nacional que involucra al profesor Franklin Gamboa Tabares. A través de un pronunciamiento oficial liderado por la rectora delegada, Gina Paola España Setina, la institución de educación superior tomó una distancia radical frente a los hechos, enfatizando que las acciones del académico no guardan relación alguna con sus compromisos laborales ni con la postura del establecimiento educativo.
De acuerdo con la directiva, el polémico episodio en el cual el docente decidió suspender las compras a un vendedor de panela por motivos políticos ocurrió fuera de las aulas. “Se precisa que los hechos no ocurrieron en el ejercicio de las funciones institucionales del docente, ni en desarrollo de actividades académicas o administrativas de la universidad, sino que corresponden a una actuación de carácter personal”, manifestó la funcionaria en su declaración pública.
Ante las múltiples solicitudes y la presión de la opinión pública, el alma mater confirmó que ya se activaron los protocolos correspondientes para que los entes judiciales y disciplinarios externos evalúen la conducta de Gamboa. En el comunicado se especificó que, de forma interna, ya se iniciaron las rutas administrativas respectivas para dar el trámite legal que la situación amerita.
“Se remitió a las autoridades competentes para que en el marco de sus funciones constitucionales y legales adelanten las investigaciones a que haya lugar y adopten las decisiones que correspondan”, aseveró España Setina, cobijada bajo la resolución número 2236 de 2026, buscando dar un parte de tranquilidad y legalidad a la ciudadanía.
La postura institucional busca salvaguardar el buen nombre de la universidad, reafirmando que el respeto por la diversidad de opiniones y la democracia son pilares indisolubles dentro de su comunidad. La rectora fue enfática en señalar que la institución promueve y protege de manera activa la pluralidad de pensamiento, así como la libertad de conciencia y expresión de todos los ciudadanos.
Con el fin de evitar suspicacias o presiones externas en el desarrollo de este proceso, la administración universitaria garantizó un manejo pulcro y normativo. “La universidad actúa con absoluta imparcialidad en la adopción de sus decisiones internas. Sus actuaciones se fundamentan en los principios de legalidad, objetividad, transparencia y debido proceso”, puntualizó la vocera.
El origen de este pronunciamiento radica en un video que se viralizó con rapidez en las plataformas digitales. En la grabación, el profesor Gamboa, quien además se desempeña como presidente del sindicato de profesores (SIPRO), le manifestaba a don Luis Felipe, un adulto mayor que vende panela de forma ambulante, que no volvería a adquirir sus productos debido a que el comerciante apoyó en las urnas al hoy presidente electo, Abelardo De la Espriella.
La situación ha escalado a tal punto que el propio mandatario electo invitó al comerciante de 74 años a su acto de posesión presidencial el próximo 7 de agosto, catalogándolo como víctima de intolerancia. Por su parte, mientras el docente afronta ya un requerimiento ante la Procuraduría General de la Nación, el vendedor informal ha visto cómo la solidaridad ciudadana multiplicó exponencialmente sus ventas en la ciudad de Florencia.


