Dos camionetas tipo pick up con varios hombres armados interceptaron el vehículo particular de los uniformados y se los llevaron bajo amenazas.
Los secuestrados son el mayor Fredy Alexis Russi González y los patrulleros Erika Tatiana Monroy y Edison Yesid Medina Traslaviña. Los tres uniformados pertenecen al Grupo Investigativo contra el Terrorismo (Grate) de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín).
El hecho ocurrió este lunes 17 de agosto hacia las 12:30 del mediodía en el corregimiento La Curva, jurisdicción de Bucarasica, Norte de Santander. Los funcionarios se desplazaban en un carro Chevrolet Spark rojo sobre la vía nacional que comunica a Cúcuta con Ocaña.
Según la información recopilada, el automóvil fue interceptado por sujetos armados con fusiles que se movilizaban en dos camionetas tipo pick up. Los atacantes habrían realizado disparos para obligar a detener la marcha, hicieron bajar a los tres ocupantes bajo amenazas y los llevaron por la fuerza hacia el interior del corregimiento.
El vehículo particular quedó abandonado a un costado de la carretera con el vidrio panorámico trasero destruido, impactos de bala en la carrocería y marcas con letras pintadas de azul. Las autoridades inspeccionan estos elementos como evidencias dentro de la investigación para esclarecer la mecánica de la interceptación.
Las hipótesis preliminares señalan como posibles responsables a integrantes del Frente Juan Fernando Porras Martínez del ELN, aunque en la zona también delinque el Frente 33 de las disidencias de las Farc. Por el momento, ninguna estructura armada ha confirmado oficialmente la autoría de la retención.
Ante lo sucedido, el presidente Abelardo De La Espriella rechazó el acto en sus canales oficiales y anunció que dio la orden de desplegar las capacidades operativas de la Fuerza Pública para dar con el paradero de los funcionarios, traerlos de regreso sanos y salvos y capturar a los responsables.
Unidades de la Policía Nacional y de la Fuerza Pública adelantan labores de inteligencia, búsqueda y recopilación de información en la zona. Los investigadores buscan establecer la ruta tomada por los captores tras abandonar el automóvil y verificar si la presencia de las víctimas en el territorio obedecía a investigaciones contra el terrorismo en curso.


