Sujetos y procesos judiciales en Estados Unidos salpicaron la trayectoria del abogado colombiano, mientras sectores de la oposición exigen respuestas sobre sus actividades financieras y profesionales en Miami.
El periódico estadounidense The New York Times publicó una investigación periodística en la que detalló la trayectoria profesional y financiera del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, durante su permanencia en el sur del estado de Florida. De acuerdo con el medio internacional, el mandatario electo ejerció la representación legal de personas procesadas por narcotráfico y lavado de activos en tribunales norteamericanos antes de asumir su aspiración política.
El diario neoyorquino señaló que, a pesar de no contar con licencia para litigar en el estado de Florida, de la Espriella estableció una oficina en la ciudad de Miami. Desde allí se vinculó al ámbito de la defensa técnica de acusados por delitos relacionados con el tráfico de drogas, actuando como intermediario y contratando juristas locales para la atención de los expedientes.
Escrutinio federal y el expediente de Alex Saab en Estados Unidos
De la Espriella fue objeto de revisión por parte de fiscales federales de Florida y Nueva York en el marco de las indagaciones sobre las rutas del dinero del empresario Alex Saab, según indicaron cinco fuentes consultadas por el periódico. La publicación aclaró que el mandatario electo nunca fue imputado ni formalmente acusado por las autoridades judiciales de ese país.
En respuesta dirigida al medio norteamericano, la oficina del presidente electo sostuvo que el ejercicio profesional de de la Espriella fue impecable y declinó responder cuestionamientos específicos al considerar que los temas fueron debatidos en la contienda electoral. Por su parte, líderes de la oposición parlamentaria anunciaron convocatorias a jornadas de protesta pacífica para exigir explicaciones sobre dichos antecedentes.
El informe precisó que las indagaciones federales involucraron a un excolaborador de de la Espriella, quien se declaró culpable por el blanqueo de 2,5 millones de dólares provenientes de cuentas de Saab. Esos recursos, según expedientes judiciales citados por el medio, estaban destinados al pago de honorarios defensivos en territorio estadounidense.
La relación con Jorge Luis Hernández y la intermediación legal
El reporte periodístico documentó que de la Espriella mantuvo vínculos de trabajo con Jorge Luis Hernández, un exnarcotraficante colombiano que se desempeñó como asistente legal en despachos de Florida y que actuó simultáneamente como informante de la DEA. Registros judiciales señalan que Hernández colaboró en el pasado con estructuras paramilitares en el envío de cargamentos de droga hacia el exterior.
El diario recordó que al inicio de su carrera en Colombia, de la Espriella promovió el reconocimiento político de los grupos paramilitares y asumió la defensa de dirigentes vinculados con dichos sectores armados. Aunque de la Espriella confirmó el conocimiento previo sobre Hernández, rechazó públicamente las calificaciones de sus contraditores que lo vincularon con estructuras ilegales.
Respecto a su relación con Alex Saab, el diario señaló que de la Espriella comenzó a brindarle asesoría en 2013 por problemas reputacionales y posteriormente promovió acercamientos con agentes federales. El vínculo profesional concluyó en 2019 tras las sanciones impuestas por el gobierno norteamericano al empresario.
Transacciones financieras y la evaluación de la estructura patrimonial
En relación con el patrimonio del presidente electo, el periódico citó las declaraciones de su antiguo contador, Daniel Díaz de la Rocha, quien afirmó que los emprendimientos comerciales e inversiones de de la Espriella en el sector gastronómico y de licores en Miami no generaron grandes utilidades netas. Según el reporte, la base de los activos se concentró principalmente en transacciones del sector inmobiliario.
El informe periodístico detalló la adquisición de bienes inmuebles por parte de de la Espriella, entre los que se incluye una residencia en la zona de Pinecrest valorada en más de 5 millones de dólares, así como la constitución de varias firmas comerciales. El contador del mandatario electo enfatizó ante el medio que las operaciones administrativas del bufete en Colombia y los negocios en el exterior se ajustaron a la legalidad.
Díaz de la Rocha explicó al diario estadounidense que de la Espriella debió recurrir a hipotecas para financiar sus propiedades inmobiliarias en Miami y que la aeronave privada exhibida en sus canales de difusión correspondía a un activo compartido con otros socios.
Transición a la escena pública y el retorno a la política nacional
El diario neoyorquino expuso que de la Espriella optó por reducir la actividad jurídica directa en años recientes para enfocarse en la generación de contenidos, proyectos editoriales, la promoción de marcas de vestuario y emprendimientos en el sector del entretenimiento. Tras obtener la ciudadanía estadounidense en 2023, se radicó temporalmente en la ciudad de Florencia, Italia, junto a su núcleo familiar.
Amigos y colaboradores cercanos indicaron al periódico que el plan de disputar la presidencia de Colombia se estructuró de manera previa a su traslado a Europa. Durante su retorno y posterior recorrido proselitista, el candidato modificó su estilo habitual para adoptar una imagen orientada a conectar con sectores populares y campesinos.
Posteriormente, el jurista consolidó su campaña a la jefatura de Estado con un discurso centrado en la seguridad, la lucha contra las estructuras criminales y la persecución al narcotráfico. El reporte del medio norteamericano concluyó señalando que la propuesta política contó con el respaldo de sectores conservadores y del expresidente Donald Trump de cara a los comicios celebrados en el mes de junio.
Con información del The New York Times


