El conductor del vehículo salió ileso por sus propios medios y no aceptó la asistencia de los paramédicos.
El accidente de tránsito ocurrió el viernes por la noche en el sector de La Lucha, en la ciudad de Santa Marta, pocos minutos después de finalizar el partido de fútbol entre las selecciones de Colombia y Ghana. Un taxi se salió de la vía, atravesó el carril y terminó chocando de frente contra la estructura de la estación de servicio Ecos.
El fuerte ruido provocado por el impacto generó alarma inmediata entre los transeúntes y conductores que se encontraban en esta concurrida zona vial. Debido a que la colisión ocurrió directamente en una estación de combustible, los testigos temieron inicialmente una emergencia de mayor gravedad o una explosión, lo que provocó momentos de angustia en el sector.
La fuerza del choque causó daños de consideración en la parte delantera del automóvil y afectó la infraestructura del establecimiento comercial. Al sitio acudieron rápidamente los organismos de socorro y las autoridades de tránsito, quienes acordonaron el área de inmediato para restringir el paso y verificar que no existieran riesgos de seguridad para los presentes.
A pesar de la magnitud del impacto, el conductor del taxi logró salir del automotor por sus propios medios. Una ambulancia llegó al lugar de los hechos para brindarle asistencia médica, pero el hombre manifestó encontrarse en buenas condiciones de salud y rechazó formalmente la valoración de los paramédicos.
Las autoridades confirmaron de manera oficial que el siniestro vial no dejó personas heridas ni víctimas, limitándose la afectación únicamente a cuantiosas pérdidas materiales. Tras descartarse lesionados, las labores del personal de emergencia en el sitio se concentraron en asegurar el perímetro y evaluar los daños estructurales de la estación.
La Secretaría de Movilidad de Santa Marta, en coordinación con unidades de la Policía Metropolitana, asumió la investigación técnica del caso para esclarecer qué originó el suceso. Hasta el momento, las autoridades competentes mantienen abiertas diversas hipótesis que incluyen un posible estado de alicoramiento, una falla mecánica en el taxi o un error humano al volante.


