El hallazgo de material de vigilancia y un arma en poder del sujeto motiva una investigación por presunto espionaje.
La campaña de Abelardo de la Espriella denunció la detección de un presunto infiltrado durante un acto público en Envigado, Antioquia. El individuo, identificado como Carlos Mauricio Zapata Moreno, fue retenido por el equipo de seguridad oficial tras ser sorprendido, supuestamente, suplantando a un miembro del esquema de protección para realizar labores de vigilancia no autorizadas.
Según el movimiento “Defensores de la Patria”, este hombre portaba un arma traumática, binoculares y equipos de comunicación al momento de su intercepción. Los custodios del aspirante señalaron que el sujeto insistía en formar parte del esquema de seguridad, versión desmentida de inmediato tras verificar que no figuraba en los registros oficiales de la campaña.
Perfil empresarial y nexos bajo sospecha
Investigaciones posteriores revelaron que Zapata Moreno es propietario de la empresa Medellín Security Service, constituida en abril de 2023. Aunque la firma declara prestar servicios de vigilancia y transporte, no cuenta con el registro obligatorio ante la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, lo que cuestiona la legalidad de sus operaciones.
La compañía registra su domicilio en una vivienda del sector de Aranjuez y reportó activos por 60 millones de pesos el último año. No obstante, la falta de acreditación oficial ha hecho que las autoridades centren su atención en la verdadera finalidad de las actividades que el sujeto desempeñaba durante el evento político.
Tras el incidente, circularon en redes sociales fotografías de Zapata Moreno junto a destacados dirigentes antioqueños, incluyendo al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y al secretario de Seguridad, Manuel Villa. Estas imágenes obligaron a las instituciones a aclarar que no existe un vínculo laboral con el señalado, calificando las fotos como registros fortuitos.
Evidencias de vigilancia y respuesta oficial
El secretario Manuel Villa aclaró que la fotografía con el implicado fue tomada en un contexto de operativos públicos donde él portaba su indumentaria institucional. Por su parte, el subcomisario Robinson Zapata confirmó haber recibido una llamada del sujeto minutos antes de su retención, aunque aseguró no tener ninguna relación personal con él.
En el teléfono de Zapata Moreno se hallaron registros audiovisuales detallados sobre la logística del evento en Envigado. Las grabaciones mostraban puntos estratégicos como la tarima, rutas de acceso y movimientos del personal, material que la campaña de Abelardo de la Espriella calificó como pruebas claras de una labor de inteligencia deliberada.
La seguridad del candidato enfatizó que la suplantación representa un riesgo crítico para la integridad de los asistentes y del equipo de trabajo. El material decomisado, que incluía audífonos y propaganda política utilizada como camuflaje, fue puesto a disposición de los organismos competentes para establecer si existía un plan de espionaje.
Situación jurídica y curso de la investigación
A pesar de los hallazgos, la Policía informó que Zapata Moreno no fue capturado formalmente, ya que no tenía requerimientos judiciales pendientes. Al poseer documentación para el arma traumática y no configurarse un delito flagrante en ese momento, el hombre recuperó su libertad pocas horas después de la verificación.
La campaña “Defensores de la Patria” solicitó formalmente a la Fiscalía abrir una línea de indagación profunda sobre el caso. Argumentan que el contexto de amenazas recientes contra el abogado Abelardo de la Espriella obliga a no desestimar las acciones de sujetos que utilicen identidades falsas para infiltrar círculos de seguridad.
El peritaje técnico a los dispositivos electrónicos será determinante para establecer si Zapata Moreno actuaba de forma independiente o bajo instrucciones de terceros. Por ahora, las autoridades de inteligencia mantienen el caso bajo revisión para prevenir futuras vulneraciones a la seguridad de los aspirantes en la región.


