Investigadores de la SIJÍN manejan la hipótesis de un ataque por error dirigido contra un presunto criminal.
Un hecho de violencia ha golpeado profundamente a una familia de Fundación tras el asesinato de José Julián Valdeblanquez Bello, un taxista de 48 años que fue atacado a tiros mientras cumplía con su jornada laboral. El crimen ocurrió en la intersección de la carrera 35A con la calle 8, en el sector de Rebolo, Barranquilla, durante la tarde de este miércoles.
De acuerdo con el reporte oficial, Valdeblanquez se encontraba estacionado en su vehículo de placas SXP 229, esperando a una ciudadana para realizar un servicio hacia el barrio Nuevo Horizonte. En ese momento, dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta lo interceptaron y, sin mediar palabra, le dispararon en cuatro oportunidades a corta distancia.
La inspección técnica del cadáver reveló que los impactos de bala se localizaron en la cabeza y los brazos, provocando el deceso inmediato del conductor frente al volante. Testigos relataron que el estruendo de los proyectiles rompió la calma de la zona, permitiendo que los sicarios emprendieran la huida antes de que la Policía pudiera reaccionar.
En el lugar de los hechos, agentes judiciales comenzaron la recolección de pruebas para esclarecer los móviles del atentado. Aunque en el sistema penal la víctima figuraba con una anotación por estafa, los investigadores no asocian este antecedente con el ataque, centrando el caso en una posible equivocación.
La principal línea investigativa de la SIJÍN sugiere que los sicarios pudieron haber confundido al taxista con un objetivo criminal. Informes preliminares indican que el atentado iba dirigido contra un individuo conocido bajo el alias de “Nain” o “Alain”, presunto integrante de la estructura delincuencial “Los Costeños”.
En las afueras de Medicina Legal, los familiares de Valdeblanquez Bello manifestaron su profundo dolor y aseguraron desconocer cualquier tipo de amenaza en su contra. Su hermana lo describió como un hombre extrovertido y risueño que dedicó su vida al transporte público, primero como chofer de buses y luego en el gremio de taxis.
El dolor se intensifica para sus allegados debido a que el conductor se encontraba a muy poco tiempo de celebrar su cumpleaños número 49 este jueves 14 de mayo. La familia ya tenía previstos los preparativos para una reunión en su vivienda del barrio Los Robles, donde ahora lamentan su partida violenta.
La comunidad de Fundación, Magdalena, se ha unido al clamor de justicia solicitado por sus parientes en la capital del Atlántico. Por ahora, las autoridades analizan las cámaras de seguridad para identificar la motocicleta y dar con el paradero de los responsables de este hecho de sangre.


