Las conflagraciones avanzan en varias regiones del país mientras la Fuerza Aeroespacial y los organismos de socorro extienden sus capacidades para sofocar el fuego en zonas de difícil acceso.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) reportaron un incremento crítico en la frecuencia de incendios forestales en el territorio nacional, con 36 focos activos registrados de manera simultánea en departamentos como Tolima, Nariño, Antioquia, Cesar, Quindío y Cundinamarca. De acuerdo con el más reciente boletín del Ideam, un total de 339 municipios se encuentran en alerta roja por la elevada probabilidad de amenazas de origen vegetal, concentrándose la mayor cantidad de poblaciones en riesgo en la región Andina y el suroccidente del país.
Esta crisis ambiental se desarrolla en paralelo con la atención del sismo registrado el pasado 10 de agosto, lo que ha obligado a las autoridades nacionales y territoriales a desplegar acciones coordinadas entre la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), los cuerpos de bomberos, la Defensa Civil y el Ejército Nacional. Ante la magnitud de las conflagraciones, que ya dejan más de 1.195 hectáreas consumidas entre vegetación nativa y hectáreas agrícolas, las gobernaciones de Tolima y Nariño formalizaron la declaratoria de calamidad pública con el objetivo de gestionar y ejecutar recursos presupuestales de manera urgente.
Emergencia en el departamento del Tolima
En el departamento del Tolima, la Gobernación declaró la calamidad pública tras consolidar un reporte que registra 38 incendios forestales distribuidos en 16 municipios, entre los cuales sobresalen Melgar, Ortega, San Luis, Valle de San Juan, Honda, Chaparral, Piedras, Alvarado, Coello, Coyaima, Rovira, Purificación, Venadillo, Falan y Anzoátegui.
La conflagración de mayor severidad se concentra en el municipio de San Luis, donde las llamas afectaron las veredas Tomogó y el corregimiento de Payandé, destruyendo coberturas vegetales, cultivos de la zona y parte de la infraestructura local.
Para coordinar la respuesta institucional en el punto crítico, la administración departamental instaló un Puesto de Mando Unificado en San Luis, liderado por la Gobernación para dirigir la operación que enfrenta las llamas de gran magnitud.
La secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, Ericka Lozano, explicó en rueda de prensa con medios de comunicación que la figura de calamidad pública permite acceder de manera expedita a recursos para sostener los operativos aéreos y terrestres en las áreas donde el fuego permanece activo.
Medidas de urgencia y afectaciones en Nariño
En el sur del país, la Gobernación de Nariño adoptó las figuras de calamidad pública y urgencia manifiesta luego de contabilizar 150 eventos de fuego que han afectado más de 1.800 hectáreas de bosques nativos y cultivos de pancoger en 29 municipios.
Las subregiones de Abades, Occidente y Guambuyaco presentan las situaciones de mayor complejidad operacional, con municipios como Los Andes Sotomayor, Santacruz, Ancuya, Linares, La Llanada y Guaitarilla donde las capacidades locales de respuesta resultaron desbordadas tras varios días continuos de conflagración.
El gobierno de Nariño dispuso la destinación de $3.500 millones para el fortalecimiento logístico de 32 cuerpos de bomberos mediante la entrega de kits forestales y la conformación de una brigada de reacción inmediata, además del alquiler de 40 horas de vuelo para apoyo aéreo.
Conflagración en Quindío y llamado de auxilio
Por su parte, en la zona cordillerana del Quindío, el municipio de Pijao registró un grave incendio fuera de control en la vereda La Maicena y el sector Cueva Loca, en límites con Génova, consumiendo decenas de hectáreas de vegetación nativa y cultivos de aguacate.
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pijao y la comunidad local trabajaron al límite de su capacidad debido a que los recursos del municipio se encontraban divididos por la atención del reciente sismo, por lo que solicitaron refuerzo de municipios vecinos y unidades con sistema Bambi Bucket.
Alerta en la Serranía del Perijá en el Cesar
La Serranía del Perijá, en el departamento del Cesar, afronta una conflagración que sobrepasa la semana de duración en los municipios de Chiriguaná, Curumaní, La Jagua de Ibirico y San Diego, afectando a las comunidades rurales del sur del departamento.
De acuerdo con un informe del Foro Ambiental del Cesar, las conflagraciones habrían afectado cerca de 8.000 hectáreas en las partes altas del ecosistema, donde la falta de vías de acceso y problemas de orden público impiden el ingreso de los organismos de socorro por tierra.
Frente a la evolución del evento, la Gobernación del Cesar desplazó personal de la Oficina de Gestión del Riesgo Departamental hacia Chiriguaná y activó el Pelotón de Atención de Desastres, mientras la comunidad y representantes a la Cámara solicitaron ante la Sala de Crisis Nacional apoyo aéreo y la presencia de bomberos de municipios aledaños.
Situación en Antioquia y respuesta de la UNGRD
En la región antioqueña, el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia (Dagran) reportó la atención de focos activos en Santa Fe de Antioquia, Abejorral, Bello y Abriaquí, con especial dificultad en el cañón del Cativo y en las zonas rocosas de Abejorral, donde se requirió el despliegue de helicópteros de la Fuerza Aeroespacial.
Por su parte, la Dirección General de la UNGRD informó que, aunque la prioridad nacional se mantiene en la atención de los damnificados por el terremoto en Chocó, la entidad continúa coordinando con la Fuerza Aeroespacial y los organismos de socorro la liquidación de las llamas en los frentes activos del país.


