La detonación de un microbús cargado con cilindros explosivos contra la unidad militar en Palmira profundiza la crisis de seguridad que atraviesa el departamento.
El suroccidente colombiano atraviesa una crítica situación de orden público tras registrarse dos atentados con explosivos en menos de 12 horas. El incidente más reciente ocurrió la noche del viernes 24 de abril en el municipio de Palmira, elevando la tensión tras un suceso de similares características reportado previamente en la ciudad de Cali.
Este nuevo acto de violencia tuvo como objetivo directo las instalaciones del Batallón de Ingenieros No. 3 “Agustín Codazzi”, ubicado en la zona urbana. El estruendo, que se percibió en gran parte del municipio, provocó escenas de pánico entre residentes y ciudadanos que se encontraban en establecimientos comerciales aledaños a la unidad castrense.
Táctica criminal y uso de cilindros bomba
Las investigaciones preliminares, lideradas por el Ejército Nacional, apuntan a que el atentado fue ejecutado por la estructura “Jaime Martínez”, perteneciente a las disidencias de las Farc. Los atacantes utilizaron un vehículo tipo microbús para aproximarse al objetivo estratégico y lanzar proyectiles improvisados hacia el interior de la base.
“Sufrimos un atentado terrorista, un vehículo con artefactos explosivos lanzó aproximadamente tres cilindros que hacen detonaciones en diferentes puntos del batallón”, detalló el coronel Pedro Leguizamón, comandante de la unidad afectada. El oficial confirmó que la acción buscaba impactar estructuras clave dentro del fuerte militar.
Tras el lanzamiento de los artefactos, el automotor empleado por los criminales se incendió de manera inmediata hasta quedar reducido a chatarra en la vía pública. Las autoridades confirmaron que el uso de estos métodos artesanales pero letales buscaba generar el mayor impacto posible en la infraestructura y la moral de la tropa.
Evidencias y afectaciones en la zona
A pesar de la magnitud de la explosión y el fuego, el balance oficial indica que no hubo víctimas mortales ni personas lesionadas durante la noche. No obstante, una motocicleta y otro vehículo particular que transitaba por el sector resultaron afectados por la fuerte onda expansiva registrada en el punto del impacto.
La infraestructura del batallón sufrió daños materiales considerables que ya están siendo evaluados por los cuerpos de emergencia y la fuerza pública. El área fue acordonada de inmediato para descartar la presencia de otros dispositivos que pudieran poner en riesgo a la población civil y a los investigadores.
Videos de cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que un individuo desciende del microbús y escapa a toda prisa segundos antes de la detonación principal. “De momento no se tiene información por parte de las autoridades si este nuevo hecho terrorista dejó lesionados o víctimas fatales”, indicaron fuentes de la Personería durante la inspección técnica.
Exigencia de seguridad y acciones estatales
La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, manifestó su rechazo rotundo a esta racha violenta y pidió medidas de fondo al Gobierno local y nacional. “Los atentados de hoy en Cali y en Palmira son actos terroristas inaceptables que confirman que el Valle está enfrentando una escalada de violencia que no da espera”, afirmó la mandataria.
Toro fue enfática al señalar que la seguridad de la región no puede depender exclusivamente de esfuerzos aislados y requiere un respaldo total del Estado. “Necesitamos apoyo real, sostenido y efectivo. Más fuerza pública, más inteligencia y acciones claras contra las estructuras criminales”, sostuvo tras conocer el reporte detallado.
Para este sábado se programó un consejo de seguridad extraordinario con la presencia del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y altos mandos militares. El objetivo es analizar los videos recopilados y definir la estrategia ofensiva que se implementará en el departamento para contrarrestar las acciones de las estructuras disidentes.
Por su parte, el general Hugo Alejandro López, comandante general de las Fuerzas Militares, anunció el despliegue de unidades especiales para retomar el orden. El alto mando fue contundente al declarar que “no se cederá ni un solo espacio al terrorismo ni a las estructuras criminales que pretenden desestabilizar el suroccidente del país”.


