Hombres armados interceptaron y dispararon contra el joven cuando transitaba por la zona aledaña a la Unimag.
Juan Vicente Reina Yépez fue asesinado a tiros durante la noche del lunes 14 de septiembre en el sector de Villa del Mar, cerca del barrio Los Laureles y en inmediaciones de la Universidad del Magdalena. El joven caminaba por el corredor vial que comunica la zona de Cootransmag con la Universidad cuando fue abordado por desconocidos que le dispararon en repetidas oportunidades.
Tras accionar sus armas, los agresores huyeron del sitio antes de que alguien pudiera detenerlos. Las detonaciones alertaron a las personas que se encontraban en el sector, quienes dieron aviso a las autoridades; al llegar al lugar, los uniformados hallaron a Reina Yépez sin signos vitales como consecuencia de la gravedad de los impactos de bala.
Este homicidio tiene un antecedente registrado el 10 de junio de 2026, cuando la víctima había sufrido un ataque con arma de fuego en un billar de la Ensenada Juan XXIII. En aquella oportunidad, Reina Yépez logró continuar con vida tras resultar herido durante la incursión.
Tres meses después de sobrevivir al primer hecho, el joven volvió a ser ubicado por hombres armados en plena vía pública. Ante la ocurrencia de los dos atentados, la Policía y las autoridades judiciales deberán establecer si existe una relación entre ambos episodios y si se trató de los mismos responsables.
Hasta el momento se desconocen los móviles del crimen, las circunstancias exactas que rodearon ambos ataques, así como el número de personas que participaron, la forma en que se movilizaban o si venían siguiendo a la víctima. Tampoco se ha informado si la víctima contaba con denuncias o si conocía a las personas que pretendían atentar contra su vida.
Minutos después de los disparos, familiares de Reina Yépez arribaron a la escena tras conocer la noticia. Su madre llegó al sitio acordonado y, al confirmar el fallecimiento de su hijo, rompió en llanto frente al cuerpo mientras personas del sector y allegados intentaban acompañarla.
Unidades de la Policía acordonaron el área para evitar la alteración de evidencias y facilitar las labores de inspección judicial. Posteriormente se adelantaron los procedimientos correspondientes para el levantamiento del cadáver e inicio del proceso de recolección de pruebas.
La investigación quedó a cargo de los organismos competentes, los cuales adelantan la revisión de cámaras de seguridad y la recopilación de testimonios para reconstruir los últimos movimientos de la víctima, identificar a los autores del homicidio y lograr su ubicación.


