Una camioneta cargada con explosivos destruyó por completo la infraestructura de cobro en el norte del Cauca.
La tranquilidad de la vereda Cachimbal, en la jurisdicción de Santander de Quilichao, se vio interrumpida hacia las 2:00 a. m. cuando un vehículo cargado con explosivos, previamente hurtado en Cali, fue abandonado junto a las casetas del nuevo peaje de Mondomo y activado a distancia tras la huida de sus ocupantes en una motocicleta.
La potente detonación redujo a escombros la infraestructura vial que se encontraba en su etapa final de construcción en el tramo Popayán–Cali, provocando alerta entre las comunidades rurales e interrupciones temporales en el flujo vehicular del suroccidente del país.
Millonarias pérdidas e hipótesis sobre las disidencias de ‘Iván Mordisco’
El impacto económico de este hecho violento sobre el proyecto de la doble calzada asciende a una suma multimillonaria, según los reportes preliminares del equipo técnico encargados de la administración del corredor vial.
Por el momento, los organismos de inteligencia de la Fuerza Pública atribuyen la autoría de este ataque a las estructuras ‘Dagoberto Ramos’ y ‘Jaime Martínez’, pertenecientes a las disidencias de las FARC que operan bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’.
Frente a la gravedad de la situación en esta arteria del departamento, el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, aseguró: “Lo ocurrido en la madrugada de hoy en La Agustina no es un hecho aislado”, señalando que estas acciones ponen en riesgo la movilidad y la integridad de la población.
Guzmán insistió en la necesidad de un control militar continuo en el área, manifestando que departamento necesita garantías ya que, dicha vía es fundamental para la movilidad, la economía y la conexión del suroccidente colombiano.
Reclamaciones del concesionario y respuesta del Gobierno Nacional
Desde el sector a cargo de la obra, Julián Antonio Navarro, gerente de la Concesionaria Vial Nuevo Cauca, evaluó las consecuencias de la explosión en la estación de cobro y señaló: “Afortunadamente no hay pérdidas humanas; sin embargo, la afectación económica hasta el momento se ha calculated y sobrepasa los 3.000 millones de pesos en las instalaciones del peaje que se estaba terminando de construir”.
La concesionaria solicitó la presencia efectiva del Gobierno Nacional y la Fuerza Pública para salvaguardar la vida del personal operativo y otorgar garantías de seguridad en la ejecución de los trabajos restantes.
Por su parte, el presidente Abelardo de La Espriella rechazó enfáticamente el ataque a través de un pronunciamiento oficial, aseverando que “atacar la infraestructura del país es atacar el progreso, la movilidad y la tranquilidad de millones de colombianos”.
El jefe de Estado ratificó la contundencia con la que actuarán las instituciones contra los grupos al margen de la ley, sosteniendo que “no habrá refugio, no habrá contemplaciones y no habrá impunidad” y garantizó que el “Estado responderá con toda su capacidad para recuperar el control del territorio y derrotar a quienes pretenden sembrar el miedo”.
Despliegue de la Fuerza Pública y reapertura del corredor Panamericano
Tras el atentado, unidades del Ejército Nacional, la Policía y la Fuerza Aeroespacial acordonaron el sector para realizar inspecciones técnicas y descartar la presencia de otros artefactos explosivos sobre la carretera Panamericana.
Una vez verificado el perímetro y garantizada la seguridad para los viajeros, las autoridades confirmaron el restablecimiento del tráfico vehicular en la zona y la continuidad de las operaciones militares para dar con el paradero de los responsables.


