Un fuerte choque político sacude al país tras la contundente réplica pública del exmandatario frente a los señalamientos de la actual presidente.
El expresidente Gustavo Petro lanzó una dura contraofensiva en sus redes sociales al controvertir las recientes afirmaciones del mandatario Abelardo de la Espriella sobre el estado de las arcas públicas. Durante su pronunciamiento, el exjefe de Estado rechazó que se le atribuya la responsabilidad del hueco financiero que afronta la nación y acusó al Ejecutivo de recurrir a falsedades para encubrir la reorientación de recursos hacia sectores privilegiados.
El cruce de declaraciones se produjo pocas horas después de que De la Espriella advirtiera sobre una de las crisis presupuestales más complejas de las últimas décadas, señalando la gestión saliente como la principal causante del desbalance. Frente a este panorama, Petro reaccionó asegurando que el verdadero origen del desajuste no reside en el gasto de su periodo, sino en decisiones macroeconómicas del pasado que el actual Gobierno pretendería restablecer.
Fuerte enfrentamiento por la verdad contable y la sostenibilidad de las finanzas
En el arranque de su mensaje, el expresidente cuestionó de manera categórica la narrativa oficial sobre el balance fiscal del país. Defendió la gestión de su mandato frente a los datos macroeconómicos e increpó duramente al jefe de Estado al aseverar que no se viniera a limpiar sus uñas con su honradez. Asimismo, sostuvo que la ciudadanía está siendo víctima de una estrategia mediática para ocultar la realidad de las finanzas públicas.
“Dado que lo que hizo en esa réplica el actual presidente es recurrir a la estafa, a la calumnia, que es una especie de estafa no solo a la nación, sino a la misma gente, que muchas veces se engaña porque le dicen mentiras, simplemente falsedades… es mi deber corregir y de ustedes el de mirar a través de los datos quién tiene la razón”.
Seguidamente, Petro argumentó que el control de las obligaciones financieras del Estado exige decisiones estructurales en la tasa de interés y una reducción técnica de los gastos corrientes para asegurar la sostenibilidad del país. Criticó que se busquen alternativas presupuestales que vuelvan a endeudar a la nación e insistió en la necesidad de ajustar las cargas tributarias a los sectores con mayor capacidad económica.
“Lo que hay que hacer es recortar el déficit fiscal y bajar la tasa de interés de la deuda, se vuelve sostenible, no se vuelve problemática y gastarla bien, no en subsidio a los ricos como hizo Duque”.
El debate en torno al subsidio de los combustibles y el costo para la ciudadanía
Uno de los ejes más álgidos abordados por el exmandatario se centró en la política de precios de la gasolina y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles. Según su explicación, el monto total de la deuda por este rubro había alcanzado los $70 billones, saldo que, aseguró, su administración logró sanear casi en su totalidad dejando pendiente una fracción mínima.
Sin embargo, alertó que los planes de Abelardo representan un retroceso presupuestal al volver a incrementar esa brecha en cerca de $10 billones. A su juicio, financiar este faltante mediante recursos ordinarios del presupuesto nacional implica castigar injustamente a las capas de la población de menores ingresos que no son propietarias de automóviles particulares.
“Toda la sociedad, gaste o no gasta en gasolina, lo paga, porque a través del presupuesto se paga el déficit… la mayoría del pueblo no tiene vehículo, pues hacer que ellos paguen esa deuda es perfectamente una corrupción”.
Cuestionamientos por los diálogos con el FMI y el modelo económico del Gobierno
En la etapa final de su discurso, el expresidente amplió sus cuestionamientos hacia los vínculos y aproximaciones financieras que la administración de Abelardo De La Espriella busca establecer con organismos internacionales de crédito. Igualmente, instó a revisar las exenciones y auxilios estatales que, según afirmó, terminan engrosando utilidades privadas a costa del erario público.
“Más impuestos a los ricos, a los megarricos de Colombia que lo están apoyando, pero al cual el presidente quiere servir, simplemente y no a la gente más necesitada”.
Finalmente, el exmandatario lanzó una advertencia directa frente a los eventuales compromisos con el Fondo Monetario Internacional, señalando que someterse a estas entidades impone reformas regresivas contra la población. La controversia entre Gustavo Petro y el gobierno de Abelardo De La Espriella deja servido un intenso debate político e ideológico que promete trasladarse al Congreso y a la agenda económica nacional.


