Autoridades investigan si se trataría de un ajuste de cuentas entre bandas o grupos armados que operan en el municipio.
El cuerpo de Geovanys Maldonado Gutiérrez, un joven de 26 años que llevaba varios días desaparecido en el corregimiento de Sevilla, fue encontrado sin vida y con rastros de violencia extrema en una zona rural. Habitantes del corregimiento de Guacamayal, perteneciente al municipio de Zona Bananera, descubrieron el cadáver la tarde de ayer lunes a un costado de una vía destapada.
La comunidad rural quedó conmocionada al notar que el cadáver estaba tirado entre la maleza, en las cercanías de un botadero de basura. De inmediato, las personas que caminaban por esta trocha alertaron a la Policía Nacional, cuyos uniformados llegaron rápidamente al sitio para verificar la situación y acordonar el perímetro con el fin de proteger las evidencias.
La inspección técnica de la escena y del cadáver quedó a cargo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación. Durante los actos urgentes, las autoridades forenses confirmaron de manera preliminar que la víctima presentaba múltiples heridas abiertas en la cabeza y evidentes marcas de maltrato físico en el cuerpo.
El hallazgo generó gran preocupación e impotencia entre decenas de residentes locales que se acercaron a observar los procedimientos judiciales. Tras culminar las labores en el sitio, los investigadores ordenaron el traslado del cadáver hacia la morgue de Medicina Legal para que los especialistas realicen la necropsia obligatoria que determine las causas exactas y el tiempo del fallecimiento.
Antes del trágico desenlace, los allegados y familiares del joven habían iniciado una intensa campaña de búsqueda difundiendo fotografías debido a que no tenían noticias suyas desde mediados de la semana pasada. La confirmación de su identidad transformó la angustia de la desaparición en un profundo dolor para sus seres queridos, quienes esperaban encontrarlo con vida.
Actualmente, las autoridades recolectan testimonios y evidencias para reconstruir los últimos movimientos de la víctima y determinar si fue asesinada en ese punto o si el lugar solo se utilizó para abandonar el cuerpo. Aunque se manejan la hipótesis de un presunto ajuste de cuentas entre bandas o grupos armados que operan en el municipio.


