La mujer de 36 años murió en la vivienda que compartía con su esposo, quien huyó del sitio y se entregó horas después en una estación policial.
Grey Noralba Sanmartin Villalba, de 36 años y oriunda del corregimiento de Buenos Aires, en el municipio de Aracataca, Magdalena, habría sido asesinada dentro de la casa donde comenzaba una vida en pareja en Italia. De acuerdo con las primeras informaciones recopiladas por las autoridades locales, la mujer presentaba múltiples heridas de arma blanca en el dormitorio del apartamento alquilado que compartía en Cuirone, una aldea de Vergiate, en la provincia de Varese. Su esposo, el ciudadano italiano Marco Panichi, de 53 años, huyó del lugar y posteriormente se presentó ante las autoridades para confesar su participación en los hechos.
Según la información conocida por la familia de la joven en Colombia, la relación entre ambos se había iniciado a través de redes sociales y llevaba menos de un año de juntos. La magdalenense había decidido viajar a Europa para convivir con Panichi, alternando su permanencia en esa zona del norte con visitas a la localidad de Ancona, antes de que se registrara el trágico suceso.
Los hechos se habrían desencadenado el jueves 22 de octubre, cerca de las diez de la mañana, cuando los vecinos de la zona reportaron haber escuchado una discusión a gritos dentro del inmueble. Según el testimonio de los habitantes del sector citado en los reportes iniciales, posteriormente percibieron un golpe fuerte y luego un prolongado silencio, datos que forman parte de la reconstrucción que adelantan los investigadores.
Durante la inspección a la vivienda, los peritos informaron haber encontrado el cuerpo de la colombiana con lesiones en el cuello y el torso, así como un cuchillo de cocina de aproximadamente 33 centímetros que habría sido utilizado en la agresión. Estos elementos fueron integrados al expediente para ser contrastados mediante la autopsia correspondiente.
Tras abandonar el lugar, el sospechoso habría emprendido un recorrido de más de 700 kilómetros en su furgoneta hacia la región de Abruzzo. Según las versiones oficiales, tras conversar con su padre decidió presentarse ante los Carabinieri en la ciudad de Avezzano, donde se puso a disposición del fiscal Maurizio Maria Cerrato para responder por el delito investigado bajo la figura de feminicidio.
Durante su indagatoria ante la Fiscalía italiana, asistido por un abogado, el hombre admitió su responsabilidad, pero sostuvo que habría actuado en legítima defensa tras una supuesta disputa por celos. Mientras las autoridades europeas avanzan en las diligencias, los familiares de la víctima en Aracataca realizan gestiones administrativas y consulares para intentar repatriar sus restos a Colombia y darle el último adiós en su tierra natal.

