Un ataque armado en el barrio Santo Domingo de Guzmán dejó un joven fallecido y un hombre lesionado.
Un hecho de sangre se registró en la tarde del martes 1 de septiembre en la intersección de la calle 90 con carrera 5, ubicada en el barrio Santo Domingo de Guzmán de Barranquilla. La agresión armada cobró la vida de José Luis Samera Cantillo, un joven de 20años conocido en el sector con el apodo de ‘Chicha’.
Tras la ráfaga de disparos, familiares de la víctima acudieron al sitio alertados por la comunidad. En plena vía pública, el padre de Samera Cantillo se abalanzó sobre el cuerpo de su hijo y expresó entre lágrimas: “José, mi hijo; José, mi hijo, cómo te vas a ir”, en medio de la mirada de transeúntes que transitaban por la zona.
Según el reporte entregado por los peritos policiales con base en testimonios de la comunidad, un sujeto llegó caminando hasta el lugar donde permanecían las víctimas. Sin pronunciar palabra, el agresor extrajo un arma de fuego de la pretina de su pantalón y disparó directamente contra las personas presentes en el sector.
El atacante le propinó dos impactos de bala a Samera Cantillo, localizados en el tórax y en la cabeza, los cuales le provocaron la muerte de forma inmediata sobre el pavimento. Durante el mismo hecho violento, una segunda persona identificada como Erasmo Rafael Díaz Marimón, de 53 años, resultó herida por un proyectil en una de sus piernas y fue trasladada a un centro médico donde se encuentra en condición estable.
Unidades de la Policía Nacional acordonaron el perímetro urbano para resguardar la escena e iniciar las labores de inspección técnica al cadáver. Al consultar los registros del Sistema Penal, Oral y Acusatorio, las autoridades confirmaron que el joven fallecido registraba una anotación por el delito de tráfico de moneda falsa, mientras que el hombre lesionado en la pierna presentaba un antecedente por tráfico de estupefacientes.
La hipótesis principal planteada por las autoridades judiciales señala que el homicidio respondería a disputas territoriales por el control del microtráfico en la ciudad. Las indagaciones preliminares indican que el ataque habría sido coordinado por el grupo delictivo ‘Los Pepes’ en contra de integrantes de la estructura rival ‘Los Costeños’.
Frente a lo sucedido, los familiares del joven fallecido exigieron a los organismos de justicia que el crimen no quede impune y se determine la responsabilidad del homicidio. La comunidad de la zona manifestó su preocupación por los reiterados episodios de violencia que afectan la tranquilidad del sector.
La Fiscalía General de la Nación, en conjunto con la Policía Metropolitana de Barranquilla, avanza en la recolección de pruebas e información de campo. Los investigadores realizan la revisión de cámaras de seguridad y testimonios de testigos para identificar al sujeto que huyó tras el asesinato.


