El cuerpo sin vida fue localizado con impactos de bala y parcialmente sumergido en el agua durante la mañana del pasado domingo.
Un hombre identificado como Alexander Pinto, quien según se conoció se desempeñaba como mecánico y residía en el municipio de Barrancas, fue hallado asesinado con arma de fuego a la altura del arroyo San Pedro, en el límite entre las jurisdicciones de Fonseca y Barrancas, al sur de La Guajira. Según los reportes iniciales, la víctima fue ultimada a tiros y posteriormente habría sido arrastrada aproximadamente seis metros hasta el cauce, donde su cadáver quedó boca abajo y con la mayor parte dentro del agua en el sector comprendido entre Quebrachal y San Pedro.
Tras el hallazgo del cuerpo durante la mañana del domingo 18 de octubre, integrantes del Ejército Nacional hicieron presencia en el lugar y mantuvieron inicialmente la cadena de custodia de la escena. Sin embargo, según se conoció en la zona, posteriormente se les habría comunicado a los uniformados que la Policía Nacional no acudiría al sitio del hecho, presuntamente por las condiciones de seguridad que se registraban en ese sector.
Ante esta situación, los familiares del mecánico procedieron a retirar el cadáver y transportarlo por sus propios medios en una motocicleta sin que el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación realizara la inspección técnica al cadáver en el sitio. Reportes locales indicaron que la retirada del cuerpo fue autorizada ante la falta de presencia policial y judicial, omitiendo el procedimiento que rigurosamente debe adelantarse en la escena.
Posteriormente, las autoridades policiales y forenses asumieron los procedimientos correspondientes para el traslado del cadáver hasta la morgue de Medicina Legal para adelantar los trámites pertinentes. Este manejo de la escena y la omisión inicial del levantamiento en el lugar de los hechos generan interrogantes que deberán ser explicados y aclarados oficialmente por las instituciones competentes.
Hasta el momento se desconocen la edad y otros datos personales de la víctima, así como las circunstancias exactas, los móviles y la identidad de los responsables detrás de este homicidio.
Las autoridades investigativas continuarán con las actuaciones necesarias para esclarecer cómo ocurrieron los hechos, definir las responsabilidades del crimen y precisar si se cumplieron los protocolos institucionales previstos para la atención de este tipo de hallazgos.


