El cuerpo del hombre fue hallado a un costado de la carretera, atado de manos a la espalda, con evidentes señales de tortura y múltiples impactos de bala.
El hallazgo del cuerpo de Ronald Crespo, un agricultor de 58 años ampliamente conocido entre los pobladores, se registró en las primeras horas de la mañana de ayer viernes en la carretera que comunica a El Retén con el sector de El Bongo. El cuerpo fue localizado a un costado de esta arteria vial, cerca del puente El Chispero.
De acuerdo con las informaciones dadas a conocer por familiares y personas allegadas, la víctima se encontraba descansando y durmiendo en su vivienda ubicada en la vereda San José de Honduras. Hasta su humilde vivienda ingresó un grupo de sujetos armados que lo sacó a la fuerza y se lo llevó con rumbo desconocido en contra de su voluntad, perdiéndose desde ese momento cualquier tipo de contacto con él.
Horas después del rapto cometido durante la madrugada, campesinos y personas que transitaban temprano hacia sus lugares de trabajo hallaron el cuerpo sin vida a un costado del camino, aproximadamente a 20 metros del puente El Chispero. El cadáver yacía tendido boca abajo sobre la carretera con las manos amarradas a la espalda y múltiples heridas causadas por proyectiles de arma de fuego.
Tras percatarse del hallazgo y advertir sobre la presencia del hombre rodeado por un charco de sangre, los trabajadores dieron aviso inmediato a la Policía Nacional para alertar a las autoridades y a los allegados del agricultor. Al enterarse de la noticia, familiares de Crespo acudieron a la escena del crimen y trasladaron el cuerpo por sus propios medios hasta la residencia de un tío en el casco urbano de El Retén.
En dicha vivienda resguardaron el cuerpo a la espera de la llegada de los funcionarios del Laboratorio Móvil de Criminalística de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) y del CTI. Una vez en el sitio, los peritos judiciales realizaron los actos urgentes, la inspección técnica al cadáver, fijaron la escena y recopilaron los elementos materiales probatorios para incorporar a la investigación.
Finalizadas las diligencias de campo, el cuerpo fue trasladado hasta las instalaciones del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde le será practicada la necropsia de rigor. La intervención médica permitirá determinar con precisión las causas del fallecimiento y la cantidad exacta de impactos recibidos por proyectil de arma de fuego.
Hasta el momento, las autoridades judiciales y los organismos de investigación trabajan en la recolección de información y testimonios para establecer los móviles del asesinato. Las averiguaciones avanzan con el propósito de reconstruir la cronología de los hechos desde el rapto en la vivienda hasta la ejecución, así como identificar, ubicar y capturar a las personas responsables de este crimen.

