Las autoridades indagan la relación entre las amenazas denunciadas por la candidata y su posterior asesinato durante un recorrido de campaña.
La periodista y candidata a la gobernación del departamento de Áncash, Susy Ysabel Aponte Polo, de 44 años, fue asesinada con arma de fuego durante una jornada de campaña en las inmediaciones del mercado del municipio de Caraz, en la provincia de Huaylas, Perú. El hecho ocurrió alrededor de las 12:40 p. m. del sábado 19 de septiembre en la avenida Ramón Castilla.
La comunicadora y aspirante política por el movimiento Socios por Áncash, conocida en la región como “La China Polo”, recorría la zona junto a sus simpatizantes de cara a las elecciones del 4 de octubre. En medio del desplazamiento, sujetos armados perpetraron un ataque directo que le causó la muerte y dejó a otras cinco personas heridas, quienes fueron trasladadas al Hospital San Juan de Dios de Caraz.
Tras la agresión, la Fiscalía reorientó el proceso inicial de feminicidio para asumir las diligencias bajo la hipótesis de sicariato o asesinato por encargo. Las actuaciones quedaron a cargo de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huaylas, mientras el Gobierno peruano dispuso el traslado de mandos de la Policía Nacional y equipos de la División de Homicidios para liderar la investigación.
Durante los procedimientos de respuesta, las fuerzas de seguridad reportaron detenciones de sospechosos señalados por su presunta participación en el atentado. Entre los intervenidos figura un ciudadano de nacionalidad venezolana identificado como Luis Iván Obispo Díaz, señalado como el presunto autor material del ataque y a quien se le halló una pistola en el registro, así como Ronal Toro Artila, trasladado desde Lima hacia Caraz para responder ante las autoridades.
En los operativos se logró la incautación de un arma de fuego tipo pistola Glock calibre 9 milímetros, la cual registra una denuncia por hurto en Lima desde noviembre de 2023. El material balístico fue sometido a peritajes técnicos para determinar si fue la utilizada en el homicidio, mientras los despachos judiciales analizan los videos de cámaras de seguridad recopilados en la zona del crimen.
Días antes de su fallecimiento, Aponte Polo había denunciado públicamente a través de sus redes sociales amenazas contra su vida mediante llamadas telefónicas procedentes de tres establecimientos penitenciarios. La comunicadora dirigía la plataforma digital “China Polo Dominical”, espacio desde el cual difundía investigaciones sobre supuestas irregularidades e investigaciones que involucraban a entidades públicas, organizaciones políticas y jefes policiales.
Frente al hecho, los organismos electorales de ese país condenaron el crimen y exigieron al Estado la aclaración expedita del homicidio. A su vez, gremios informativos como el Consejo de la Prensa Peruana y diversas colectividades políticas instaron al Ejecutivo nacional a reforzar los esquemas de seguridad y esclarecer las responsabilidades intelectuales y materiales del caso.
Las autoridades mantienen las indagaciones para establecer si las advertencias previas hechas por la periodista guardan relación directa con la agresión. Los investigadores continúan recopilando pruebas para identificar a los autores intelectuales y determinar los móviles que desencadenaron la acción violenta.


