Las empresas del sector hidrocarburos alistan inversiones millonarias a la espera de estabilidad jurídica y reglas fiscales claras para reactivar la exploración no convencional.
El debate sobre el desarrollo de hidrocarburos no convencionales en Colombia entró en una nueva fase operacional con el anuncio del posible inicio de perforaciones para el año 2027. La compañía Drummond lidera la iniciativa en el norte del país, concentrando sus esfuerzos en el área de Cesar-Ranchería a través de cuatro contratos suscritos con la Agencia Nacional de Hidrocarburos.
Esta reactivación responde a la postura de la administración del presidente Abelardo De La Espriella, cuyo Gobierno Nacional ha manifestado de manera contundente la necesidad de avanzar en el aprovechamiento de estos recursos. Las áreas comprometidas en esta etapa inicial corresponden a los bloques CR2, CR3, CR4 y La Loma, los cuales han permanecido bajo suspensión o en fases preliminares a la espera de condiciones institucionales propicias.
Nelson Castañeda, presidente ejecutivo de Campetrol, señaló en entrevista con EL TIEMPO que “Drummond en Cesar Ranchería dice que en un año puede estar perforando los primeros pozos, porque ya tiene cuatro contratos de asociación listos para arrancar“. El directivo enfatizó que la compañía cuenta con las herramientas técnicas para emprender las labores en el territorio asignado tan pronto se den las garantías institucionales.
En diálogo con este medio, Castañeda afirmó que para concretar la llegada de capitales que podrían oscilar entre 10.000 y 15.000 millones de dólares en los próximos cuatro años, resulta indispensable otorgar seguridad a los inversionistas. Añadió también que “si los inversionistas van a traer 10.000 millones de dólares, tienen que tener la certeza de que en cuatro años no les van a cambiar las condiciones tributarias ni jurídicas”.
El dirigente gremial sostuvo durante la conversación que la técnica de extracción no convencional se encuentra ampliamente probada en el ámbito internacional, citando los casos de Permian en Estados Unidos y Vaca Muerta en Argentina. En el contacto periodístico, Castañeda recalcó que “los pilotos ya no se requieren porque la tecnología ha mejorado mucho”, señalando que la experiencia adquirida permite implementar el proceso en el país.
El desarrollo de estos yacimientos se focalizará prioritariamente en dos zonas geográficas estratégicas: la cuenca Cesar-Ranchería, impulsada por Drummond con predominio de gas natural, y el Magdalena Medio, liderado por Ecopetrol con presencia de líquidos. Ambas zonas comparten la formación geológica La Luna, catalogada por los técnicos de la industria como un activo clave para la matriz energética nacional.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por el sector extractivo, la puesta en marcha de estas operaciones permitiría multiplicar por cuatro las reservas actuales de petróleo e incrementar en hasta 70 veces la disponibilidad de gas natural. Esta proyección adquiere relevancia ante el escenario actual de producción, caracterizado por una disminución gradual en la extracción de hidrocarburos y un encarecimiento en la importación de combustibles.
La hoja de ruta planteada por Campetrol contempla una campaña inicial que requerirá la perforación de 10 a 12 pozos para evaluar el comportamiento geológico de la roca y medir la productividad de las fracturas. En sus declaraciones a este diario, el vocero aclaró que “estos proyectos no llevan a que tengamos gas y petróleo en el primer año. Estos proyectos demoran año y medio, dos años, tres años en tener producción comercial”.
Añadió también que las labores operativas dinamizarán la economía local en los municipios vecinos mediante la contratación de transporte, maquinaria pesada y obras civiles en áreas planas y despejadas. La industria aguarda la definición de los términos de referencia ambientales y la expedición de licencias para formalizar el arranque de las actividades en 2027.


