los fugados figuran dos objetivos prioritarios vinculados a Los Pachenca y al homicidio de un policía.
El coronel Jeyson Harid López Puerto fue retirado de la comandancia de la Policía Metropolitana de Santa Marta tras permanecer menos de dos meses en el cargo. La determinación fue adoptada de manera directa por el presidente Abelardo de la Espriella, motivada por la fuga masiva de 41 personas privadas de la libertad en el Centro de Traslado por Protección (CTP) del barrio Santa Ana.
Además de la evasión masiva, la salida del alto oficial responde a fallas administrativas e institucionales, entre las que se cuestiona la falta de reporte oportuno sobre la emergencia y la actuación policial frente a un bloqueo de vías en Tasajera. La crisis dejó al descubierto serias debilidades en la custodia del establecimiento transitorio de la capital del Magdalena.
Esta nueva evasión acentúa un preocupante panorama en la ciudad, donde durante el año 2026 se han registrado tres fugas masivas que suman un total de 100 procesados fuera de la custodia oficial. Ante la coyuntura, la dirección institucional fue asumida de forma temporal por el coronel Urriago, segundo al mando, mientras se concreta la llegada del coronel Jimmy Belalcázar como comandante definitivo.
Dentro del grupo de prófugos, las autoridades identificaron como prioridad máxima la recaptura de dos sujetos con alto prontuario judicial. El primero es Mario Alejandro Méndez Aguilar, alias ‘Mongolo’, presunto cabecilla e informante estratégico de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) o ‘Los Pachenca’, quien había sido capturado apenas ocho días antes en la zona rural de Guachaca.
El segundo objetivo prioritario es Yojan Amauris Cujia Orozco, alias ‘El Guajiro’, imputado por delitos de homicidio agravado, hurto calificado y porte ilegal de armas. A Cujia Orozco se le atribuye la presunta participación en el asesinato de un patrullero de la institución policial en el municipio de Ciénaga.
El reporte de las autoridades locales señala que la fuga se gestó durante la madrugada del lunes 12 de octubre mediante un engaño premeditado. Uno de los detenidos simuló un quebranto de salud para pedir atención médica y un analgésico al personal de custodia.
En el momento en que el guardia abrió la celda para entregar el medicamento, un grupo de internos desbordó la vigilancia y provocó el amotinamiento. La maniobra permitió que los 41 hombres ganaran la calle y se dispersaran por los sectores residenciales adyacentes al polideportivo y la terminal de transportes.
La reacción del Ejecutivo se hizo pública mediante un mensaje emitido por el presidente Abelardo de la Espriella en su cuenta oficial de la red social X: “No acepto en la Fuerza Pública a quienes carezcan del coraje y la determinación para enfrentar el crimen y los desmanes como corresponde. En este Gobierno, la cobardía no tiene cabida”, manifestó el mandatario De la Espriella.
Tras la activación de los protocolos de emergencia, la Alcaldía de Santa Marta y la Policía Nacional difundieron afiches con las identidades de los evadidos y anunciaron el ofrecimiento de una recompensa de hasta cinco millones de pesos a quien entregue información veraz que conduzca a su localización.

