El mandatario ordenó al equipo económico entablar conversaciones con el organismo internacional ante el desbalance financiero que enfrentan las arcas públicas.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció que dio instrucciones precisas al ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, y al equipo económico del Gobierno para entablar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La medida busca encontrar una salida negociada ante la situación de las finanzas del Estado, la cual fue catalogada por el primer mandatario como la más crítica en la historia reciente del país debido al desbalance entre los ingresos públicos, el pago del servicio de la deuda y los gastos de funcionamiento.
El pronunciamiento oficial se dio a conocer durante una alocución televisada el domingo 27 de septiembre, en la que el jefe de Estado contextualizó la decisión como un paso necesario frente al sobreendeudamiento y el deterioro fiscal dejado por la administración anterior. Según lo expresado por el Ejecutivo, la solicitud al organismo multilateral pretende encarar el faltante en las cuentas públicas y establecer un esquema de financiamiento responsable, en momentos en que las proyecciones del déficit fiscal del Gobierno Nacional Central para 2027 alcanzan el 9,4 % del PIB y la deuda neta se proyecta en un 66,2 % del PIB.
Al referirse a la gestión presupuestal del Gobierno precedente, De la Espriella lanzó fuertes críticas y responsabilizó de manera directa al mandato de Gustavo Petro por el estado de la hacienda pública. “Hemos advertido cómo el régimen que me antecedió sobreendeudó a Colombia y despilfarró el presupuesto de todos los colombianos. El desgobierno pasado pasó de la corruptela enquistada en el Estado durante décadas a gastar a manos llenas, pasando del festín de los recursos públicos de millones de pesos a billones de pesos”, sostuvo el jefe de Estado.
Durante su alocución, el mandatario insistió en que las administraciones anteriores incurrieron en irregularidades en el manejo de entidades estatales, mencionando casos específicos que están bajo análisis judicial. “El régimen entró en una depredación de lo público nunca antes vista. La situación, por ejemplo, del FOMAG, de la UNGRD, de la Fiduprevisora y de muchas otras entidades del Estado están siendo puestas en conocimiento de la justicia. Se robaron todo, pero eso sí, tengan la seguridad de que todo ese daño que han causado no va a quedar impune en el gobierno del Tigre”, afirmó.
El presidente explicó que la percepción de estabilidad en las calles no refleja la realidad de las arcas públicas, señalando el impacto que generan los recursos de origen ilícito en la economía nacional. “Las advertencias del Gobierno sobre la gravedad económica no han sido lo suficientemente entendidas por la ciudadanía, porque la crisis de la economía pública contrasta con una aparente abundancia económica en el mercado que se ve afuera en la calle. Mientras el Estado colombiano está sobregirado, mientras paga una deuda costosísima y los gastos de su funcionamiento son desbordados, en la calle hay una economía paralela que se ha sostenido con los dineros ilícitos que son millones y millones y que provienen de haber convertido a Colombia en el primer productor de cocaína del mundo”, manifestó.
En esa misma línea, De la Espriella argumentó que el flujo de capitales ilegales y la corrupción distorsionan la visión del mercado local. “A esos billones del narcotráfico hay que sumarle los billones de la corrupción que circulan en el mercado. Las economías ilícitas, ilegales irrigan el mercado manteniendo una burbuja de aparente normalidad económica que no es tal”, aseveró el gobernante al sustentar las razones de la intervención económica.
Sobre la inviabilidad de mantener el ritmo actual de endeudamiento para cubrir el funcionamiento estatal, el mandatario enfatizó que los ingresos corrientes son insuficientes para atender las obligaciones del país. “Mientras tanto, el Gobierno mantiene una quimera también, una ilusión que no puede seguir pagando por razones tan elementales como esta: sus ingresos son menores que el pago de su deuda y el funcionamiento y por ende debe acudir a más y más deuda en los mercados nacionales e internacionales. Las finanzas públicas, compatriotas, ya no aguantan más. El saldo está en rojo”, advirtió.
En relación con el mandato dado al Ministerio de Hacienda para iniciar los acercamientos con el organismo internacional, el primer mandatario recalcó la urgencia de reestructurar la conducción económica. “Por lo anterior, he dado instrucciones claras al señor ministro de Hacienda y a todo el equipo económico para que se pongan al frente de las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional. He dado esa instrucción para buscar una salida negociada a la crisis que nos heredaron los corruptos y responsables que nos antecedieron. Esa es la realidad y se las quiero contar como es”, declaró.
Finalmente, el presidente aseguró que el gabinete ministerial recibió la orden estricta de aplicar controles al gasto y manejar con disciplina los recursos del tesoro público. “Tenemos un equipo económico de las mayores calidades y los mercados saben que al frente de Colombia está un presidente que vino a gobernar con responsabilidad, que vino a recomponer el rumbo del país con austeridad, responsabilidad y sobre todo con cero tolerancia a la corrupción. El gabinete está enterado de esta situación y tiene la instrucción también inequívoca de actuar con responsabilidad fiscal. No podemos seguir gastando plata a la loca y hay que hacerlo con transparencia con el erario”, concluyó.


