Las autoridades establecieron que el ataque violento en el que perdió la vida el joven venezolano habría estado motivado por un conflicto pasional.
Luego de permanecer cinco días bajo estricta observación médica, Rubén Antonio Aceituna García falleció en una unidad de cuidados intensivos debido a las graves quemaduras que comprometieron gran parte de su cuerpo. El ciudadano venezolano, conocido popularmente como “El Gato”, no logró sobrevivir a las complicaciones derivadas de la agresión sufrida el pasado sábado 25 de abril en cercanías del Hospital Julio Méndez Barreneche.
El suceso se registró durante la madrugada, cuando la víctima descansaba en un andén del sector y fue sorprendida por un individuo que lo roció con una sustancia inflamable para luego incendiarlo. El ataque se produjo de forma directa y silenciosa mientras el hombre dormía, lo que impidió cualquier intento de defensa inmediata por su parte ante la rápida propagación de las llamas.
Testigos presenciales y ciudadanos que se encontraban en la zona intervinieron rápidamente al notar el fuego, auxiliando a Aceituna García y trasladándolo de urgencia al centro asistencial que se ubicaba a pocos metros del sitio. Mientras el personal sanitario iniciaba las maniobras de estabilización, un grupo de personas logró interceptar al presunto responsable antes de que consiguiera huir del lugar.
Las indagaciones adelantadas por la Policía Metropolitana de Santa Marta permitieron identificar al detenido bajo el alias de “Cartagena”, quien también habita en condición de calle. Según el reporte de los investigadores, el móvil del crimen responde a una disputa sentimental, ya que el agresor era la antigua pareja de la mujer con la que el joven venezolano sostenía una relación amorosa en la actualidad.
La madre de Rubén Antonio relató con indignación que su hijo fue atacado sin que mediara discusión previa, señalando que el victimario llegó directamente a cometer el acto mientras el joven aún descansaba. Esta versión coincide con los relatos recopilados por las autoridades, que describen una escena de alta crueldad motivada por los celos desbordados del atacante.
Tras ser retenido por la comunidad en el lugar de los hechos, el sospechoso fue entregado a las unidades policiales y puesto a disposición de las autoridades judiciales correspondientes. Tras confirmarse el fallecimiento de la víctima en el hospital, el proceso legal contra el capturado se agravó, pasando de ser una tentativa a un delito de homicidio consumado.
El señalado permanece bajo custodia mientras avanzan las etapas del proceso penal para definir su situación jurídica por la muerte de Aceituna García. La Fiscalía presentará las pruebas recolectadas, incluyendo los testimonios de los vecinos y la gravedad de las lesiones que terminaron por apagar la vida del joven venezolano.
Este lamentable episodio ha generado conmoción en la capital del Magdalena, evidenciando la vulnerabilidad de las personas en condición de calle ante hechos de intolerancia y violencia. El caso de “El Gato” cierra con una tragedia que deja al descubierto las crudas realidades y los conflictos personales que persisten en los sectores más desprotegidos de la ciudad.


