Skip to content

“A mi mamá la mataron por un bolso”: hijo de adulta mayor asesinada pide al alcalde Pinedo resultados inmediatos

Tras el fallecimiento de Alma Roca de Fernández en una unidad de cuidados intensivos, su familia exige que el crimen no quede en la impunidad y se desarticulen las bandas de fleteros.

La ciudad de Santa Marta se encuentra conmocionada tras confirmarse el fallecimiento de Alma Roca de Fernández, de 76 años, quien no resistió la gravedad de un impacto de bala en la cabeza sufrido durante un fleteo. La mujer, pensionada de Ferrocarriles Nacionales y Colpensiones, fue atacada en la Avenida del Libertador luego de retirar su mesada pensional en una sucursal bancaria del sector.

Pese a que fue trasladada de urgencia al Hospital Julio Méndez Barreneche y sometida a cuidados críticos, su cuerpo se apagó en las últimas horas. El hecho, que inicialmente se reportó como un asalto con herido, se ha transformado en un homicidio que genera indignación colectiva por la frialdad y el cálculo con el que actuaron los delincuentes a plena luz del día.

El llamado directo al mandatario local

Tras confirmarse el deceso, Gabriel Fernández, hijo de la víctima y testigo presencial del ataque, rompió el silencio para exigir acciones contundentes por parte de la administración distrital. Con un tono firme y cargado de dolor, pidió que el caso sea una prioridad para los organismos de inteligencia de la ciudad.

“Yo quiero hacerle un llamado respetuoso, pero muy firme, al alcalde, a las autoridades locales, al coronel de la policía metropolitana, al CTI de la fiscalía, que investiguen hasta las últimas consecuencias el asesinato de mi madre. Porque fue una estrategia sistemática de las bandas criminales”, sentenció Fernández a las afueras del centro médico.

Un seguimiento milimétrico desde el banco

La reconstrucción de los hechos revela que la tragedia comenzó mucho antes del disparo. La víctima y su hijo salieron de la entidad bancaria BBVA y se dirigieron a un restaurante de comida china frente al conjunto residencial El Concho. Durante todo ese trayecto, los criminales ya les seguían los pasos, esperando el momento de mayor vulnerabilidad.

“Nos venían siguiendo desde el banco. Hay videos donde muestran dos motos adicionales a la moto que se llevó al miserable que asesinó a mi mamá, que le dieron vía para que pudieran escapar por la Avenida Libertador. Yo entiendo que cualquiera puede ser atracado, pero no asesinado de esa manera”, relató el hijo de la fallecida.

La ejecución del crimen frente al restaurante

Fernández detalló que el ataque ocurrió en segundos, justo cuando dejó a su madre comprando el almuerzo mientras él buscaba una sombra para parquear su motocicleta. En ese instante, dos hombres llegaron a alta velocidad, frenaron en seco y uno de ellos se bajó con el arma desenfundada para arrebatarle las pertenencias a la mujer.

“El sujeto se bajó, le jaló el bolso a mi mamá, mi mamá instintivamente lo retiene, y solamente por eso le pegó un disparo en la cabeza, en la frente, dejándola tirada ahí como un muñeco, bañada en sangre”, narró con impotencia. El disparo fue certero y sin mediar palabra alguna, lo que evidencia la peligrosidad de los asaltantes.

La falla en la estrategia de seguridad

Para los familiares de Alma Roca, lo ocurrido es una muestra clara de que las estrategias de vigilancia en Santa Marta están fallando, especialmente en los días donde los pensionados acuden masivamente a los bancos. Critican que los delincuentes pudieran transitar armados y en grupo por avenidas principales sin ser detectados por ningún cuadrante policial.

“Yo entiendo que no haya presupuesto, entiendo que a cualquiera lo atracan, pero también entiendo que hubo una estrategia de seguridad que falló. Falló porque fue el día donde cobran los pensionados. El día que cobran los pensionados debe haber una estrategia de protección de seguridad”, cuestionó Fernández.

“Tienen de ruana a Santa Marta”

La denuncia familiar apunta a que no se trata de delincuentes comunes, sino de una banda organizada que tiene identificadas las rutas y los horarios de las víctimas más frágiles. Para Gabriel, la impunidad con la que operan estos grupos es lo que genera mayor frustración en la ciudadanía.

“Lo que da rabia y frustración es ver que no solamente era uno, sino que eran tres tipos. Es decir, hay una banda que tiene puesta de ruana a Santa Marta y no es posible que la policía y las autoridades locales no puedan brindarle garantía a un pensionado que solamente sale un día al mes a retirar su pensioncita. No es justo”, enfatizó.

El auxilio ciudadano ante el desamparo

En medio de la tragedia, el hijo de la víctima destacó que la ayuda no llegó por parte de las autoridades, sino de los trabajadores informales del sector. Fueron ellos quienes permitieron que la mujer llegara con vida al hospital para intentar, en vano, salvarla.

“Tanto que critican a los mototaxistas, y fueron ellos quienes me ayudaron, me dieron vida. Montaron a mi mamá en el taxi junto conmigo y fuimos a Los Nogales. Ahí le brindaron los primeros auxilios”, recordó Fernández, señalando que la falta de cuadrantes obligó a los civiles a actuar por su cuenta.

Un clamor por justicia y prevención

Finalmente, la familia de Alma Roca de Fernández hizo un llamado para que este caso no se cierre sin capturas. Exigen que se revisen todos los videos de seguridad desde el sector de la playa hasta la Avenida del Libertador, donde quedó registrado el movimiento de los asaltantes antes y después del fleteo.

“¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo están retirando pensionados? ¿El próximo mes va a haber otra adulta mayor? ¿Otra abuela? ¿Otro abuelo? Hombre, si están retirando pensionados, hagan unas rutas de seguridad. Invéntense unos puestos de control”, concluyó el familiar, esperando que la muerte de su madre sirva para cambiar las políticas de seguridad en la capital del Magdalena.

¿Y tú qué opinas?

Súmate a la charla. Deja tu comentario y comparte tu punto de vista con la comunidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *