Las primeras inspecciones en el lugar sugieren que las víctimas fueron trasladadas hasta este punto tras ser ejecutadas.
El recrudecimiento de la violencia en el departamento del Magdalena dejó un saldo trágico este miércoles con el hallazgo de dos hombres sin vida en el sector rural que comunica a Aracataca con El Retén. Los cuerpos fueron encontrados por trabajadores del campo en las cercanías del puente colgante que atraviesa el río Aracataca, en una zona limíte entre las veredas Cauca y Florida.
Las víctimas fueron identificadas como Marcos Almeida y Jarvi Almarales, ambos naturales de Aracataca y residentes del barrio Zacapita. Según el reporte preliminar de las autoridades, los jóvenes presentaban múltiples impactos de bala y fueron abandonados a un costado de la vía terciaria, generando conmoción entre los jornaleros que transitaban por el lugar en las primeras horas de la mañana.
El hecho ha escalado la tensión en la región debido a que, junto a cada uno de los cadáveres, se hallaron hojas de papel con la inscripción “Golfo”. Este hallazgo vincula directamente el doble crimen con la estructura criminal del Clan del Golfo, sugiriendo un posible acto de limpieza social o ajuste de cuentas por parte de este grupo armado que opera en la zona.
Familiares de los fallecidos se trasladaron hasta el sitio de los hechos poco después de que la noticia circulara en redes sociales, confirmando la identidad de los jóvenes. Almeida y Almarales eran conocidos en el sector de Zacapita y hasta el momento se desconoce si habían manifestado temor por amenazas previas contra sus vidas.
Testigos y personas que frecuentan la ruta señalaron que los cuerpos llevaban varias horas en el lugar, lo que refuerza la hipótesis de que el crimen ocurrió durante la madrugada. No obstante, la ausencia de vainillas de bala o rastros de sangre abundante en el área de hallazgo indica que la trocha fue utilizada únicamente para deshacerse de los cuerpos.
Personal de criminalística acudió al sector para realizar la inspección técnica de los cadáveres y recolectar los panfletos dejados por los victimarios como evidencia clave. El área fue acordonada mientras se realizaban las diligencias de rigor para el traslado de los restos a la morgue municipal, donde se espera completar el protocolo de autopsia.
Con este nuevo hecho de sangre, la comunidad de la subregión Norte del Magdalena hace un llamado urgente a la Policía y al Ejército Nacional para reforzar la seguridad en las vías rurales. La presencia de mensajes alusivos a grupos paramilitares ha encendido las alarmas sobre el control territorial que estas organizaciones pretenden imponer.


