Salió de su vivienda el 28 de mayo del año 2000 en Colosó a realizar una tarea escolar y sus restos fueron hallados en Sincé.
La familia de Juan Carlos Salazar Barreto puso fin a una espera de 26 años tras recibir sus restos mortales para darle sepultura en el corregimiento de Macaján, en Sucre. El menor desapareció a los 14 años cuando cursaba octavo grado y salió de su vivienda para realizar una tarea escolar el 28 de mayo del año 2000 en el municipio de Colosó.
Su desaparición se produjo en uno de los periodos más difíciles del conflicto armado en la región de los Montes de María. Tras décadas de incertidumbre, los expertos de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) ubicaron sus restos dentro de una bóveda en el cementerio de Sincé, a 70 kilómetros de donde fue visto por última vez.
El hallazgo del cuerpo se realizó durante las intervenciones del Plan Regional de Búsqueda Sabanas, San Jorge y Mojana en el Cementerio Padre Nuestro. Un equipo forense de la UBPD, junto con un experto internacional en antropología, ejecutó las labores de recuperación humanitaria en el lugar.
Posteriormente, el proceso de identificación formal se articuló con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. La confirmación científica requirió la toma de muestras biológicas a los familiares del menor para cotejar la información genética.
Luego de corroborarse la identidad, las entidades realizaron la entrega digna de los restos a los padres y allegados en el departamento de Sucre. La diligencia permitió trasladar el cuerpo hacia Toluviejo para los actos de sepultura en compañía de su núcleo familiar.
Durante la entrega humanitaria, Mayerli Carrascal, hermana de Juan Carlos, expresó: “Son muchos sentimientos encontrados, fue una búsqueda imparable”. La familiar hizo referencia a la afectación sufrida por sus padres a lo largo de las más de dos décadas de ausencia.
“Es duro para todo el núcleo familiar, mi mamá, mi papá, sobre todo ellos, que fueron los que sufrieron su desaparición forzada, pero hoy damos gracias a Dios porque estamos aquí, en familia, despidiendo a ese ser querido que ya por fin está descansando en paz”, concluyó Mayerli Carrascal.


