La víctima sufrió heridas en el rostro y la espalda, pero se encuentra fuera de peligro tras ser intervenida en un centro médico.
Un brutal ataque con arma blanca se registró la mañana del 6 de septiembre en la Terminal de Transportes Salitre, en Bogotá. La víctima se encontraba laborando en un establecimiento comercial cuando fue abordada por un hombre identificado como su expareja sentimental.
Durante la agresión, la mujer intentó huir hacia el fondo del local, pero el sujeto la persiguió, tumbo una vitrina sobre ella y le propinó múltiples heridas con un cuchillo en el rostro afectando directamente uno de sus ojos y en la espalda. Cámaras de seguridad del sector registraron la secuencia del ataque dentro del establecimiento.
El hecho generó pánico en los pasillos del módulo 4 mientras la víctima gritaba pidiendo auxilio tras recibir el impacto en la cara y la espalda. La rápida reacción de las personas presentes evitó que el sujeto continuara la agresión en el sitio.
Un fotógrafo que transitaba por la zona, junto a comerciantes vecinos, se abalanzó sobre el agresor para desarmarlo y retenerlo en el piso. Segundos después, el equipo de seguridad privada del módulo e integrantes de la Policía Nacional asumieron el control de la situación en el punto.
La mujer herida logró salir del local ensangrentada y fue auxiliada de inmediato por los ciudadanos que se encontraban en el sector. Posteriormente, fue trasladada a un centro médico donde recibió atención especializada por las lesiones sufridas, quedando fuera de peligro.
Frente a la emergencia vivida dentro de las instalaciones, la entidad administrativa emitió una postura oficial sobre el evento. “La rápida y oportuna reacción del equipo de seguridad de la Terminal de Transporte de Bogotá permitió intervenir ante una agresión con arma blanca en contra de una mujer”, declaró la terminal.
Versiones recolectadas en el lugar señalan que el agresor laboraba en el mismo sector comercial, pero había renunciado el día anterior al ataque. La víctima había terminado la relación sentimental meses atrás y, desde entonces, reportaba continuos episodios de acoso y amenazas de muerte contra ella y sus familiares.
El agresor quedó custodiado por la Policía y fue conducido a las instalaciones de la Fiscalía General de la Nación para formalizar su proceso judicial. Por su parte, la Patrulla Púrpura y la Comisaría de Familia asignaron esquemas de protección y acompañamiento a la víctima.


