Familiares del abatido cabecilla acampan frente al Batallón Cartagena para exigir que los restos no sean remitidos al Atlántico.
Rosa Pérez Toncel, hermana del neutralizado máximo líder del frente Javier Cáceres de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), encabeza una manifestación a las afueras del Batallón Cartagena en Riohacha junto a su madre. La familia exige a las autoridades judiciales que el cadáver de Naín Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, les sea entregado en la capital guajira para adelantar sus exequias y rechazan el eventual traslado aéreo del cuerpo hacia la sede de Medicina Legal en Barranquilla.
La controversia por la disposición del cuerpo surge tras la confirmación de la baja del señalado criminal de 26 años durante una operación conjunta de la Policía y el Ejército en el barrio Los Olivos. El procedimiento militar y policial, anunciado por el presidente Abelardo De La Espriella, dejó también abatidos a alias ‘La Bebesita’ y a dos mandos logísticos e integrales de la estructura armada, cuyos despojos mortales permanecen bajo custodia militar dentro de la unidad castrense en Riohacha.
Las peticiones de los allegados se intensificaron desde las 5:00 de la mañana de este viernes, cuando se apostaron en la entrada de las instalaciones militares tras rumorarse el despliegue de helicópteros para el traslado formal de los restos. La familia sostiene que la capital guajira cuenta con la infraestructura forense requerida para adelantar el procedimiento legal de verificación.
“El cuerpo de mi hermano no lo quieren entregar, se lo quieren llevar a Barranquilla después de que el presidente ya lo verificó y lo dio por muerto; no entiendo para qué lo quieren llevar a Barranquilla si aquí hay forenses, hay quien lo reconozca y está su familia”, sostuvo Rosa Pérez durante la protesta frente a la guarnición militar.
La hermana del difunto cabecilla enfatizó el impacto emocional que genera la incertidumbre sobre la entrega del cadáver para sus allegados directos, instando a las autoridades a permitir la identificación presencial antes de cualquier movimiento logístico. “Necesitamos verlo, su madre necesita ver que sí es su hijo; no nos dan respuesta de nada, necesitamos el cuerpo de nuestro familiar” declaró Pérez ante los medios.
Los allegados aseguran que la permanencia de los restos en La Guajira facilitaría los trámites a la comunidad local, evitando costos y desplazamientos innecesarios a otra jurisdicción. “Aquí estamos sus familiares y su mamá. En Barranquilla él no tiene a nadie y acá fue donde se hizo la operación; necesitamos que por favor nos ayuden a que el cuerpo sea entregado acá en Riohacha para poder enterrarlo con su familia”, reiteró la hermana del abatido.
Pérez Toncel registraba una trayectoria criminal de más de cinco años dentro de ‘Los Pachenca’, ascendiendo desde sicario en 2019 hasta convertirse en el principal dinamizador de extorsiones, masacres y narcotráfico en la Troncal del Caribe. Su prontuario acumulaba expedientes por el saqueo a comercios, ataques armados contra la fuerza pública y homicidios selectivos en Dibulla, Riohacha y la Sierra Nevada.
Pese a que las autoridades lo catalogaban como un objetivo de alta peligrosidad, la familia insiste en que las diligencias post mórtem deben ajustarse a la cercanía territorial de sus allegados. Hasta el momento, las unidades de medicina forense no han emitido la orden final sobre el traslado definitivo de los cuatro cuerpos.
Se espera un pronunciamiento oficial por parte de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional para definir la logística de la entrega corporal. La familia confirmó que mantendrá la guardia a las afueras de la guarnición hasta obtener una respuesta definitiva.

