Especialistas periciales de Bogotá procesaron las evidencias halladas en el vehículo de la comunicadora.
Informes periciales presentados en Consejo de Seguridad confirmaron que el impacto recibido por el vehículo de la excandidata a la Cámara de Representantes y periodista Naylea Barros proviene de un arma traumática y no de fuego.
Las indagaciones adelantadas por la Policía Metropolitana de Santa Marta permitieron establecer la tipología del armamento mediante el análisis material probatorio recuperado en la zona donde ocurrieron los hechos el pasado 24 de agosto.
El incidente se registró en inmediaciones del sector del puente Minuto de Dios mientras Barros transitaba en compañía de un familiar, resultando ambos ocupantes sin lesiones tras el disparo efectuado por desconocidos que se desplazaban en motocicleta.
Para fortalecer la identificación de los involucrados, el material en video recolectado durante las inspecciones de campo fue remitido directamente a los laboratorios de la DIJIN para mejorar la definición de las imágenes.
Dentro de las líneas investigativas que manejan los organismos judiciales y la Fiscalía no se descarta la posibilidad de un intento de atraco, manteniendo abiertas diferentes opciones sobre los móviles que originaron el suceso.
Por su parte, el caso generó pronunciamientos en la labor legislativa respecto a denuncias previas formuladas por la periodista, mientras las autoridades administrativas locales cursan acciones legales por injuria y calumnia vinculadas a las partes.
Los componentes periciales obtenidos se sumaron al expediente técnico que evalúa las condiciones de seguridad en la capital del Magdalena para determinar la responsabilidad de los autores del ataque.


