El mandatario solicitó resultados inmediatos a las autoridades locales mientras se evalúan las medidas definitivas de seguridad para la comunicadora.
El presidente Abelardo de la Espriella intervino tras conocerse el ataque con armas de fuego contra el vehículo en el que se desplazaba Naylea Barros por las calles de Santa Marta. Ambas ocupantes del automóvil lograron salir ilesas luego de que desconocidos en motocicleta dispararan contra el rodante durante la noche del pasado lunes.
Ante la gravedad de lo ocurrido, la administración central estableció contacto con las unidades policiales del Magdalena para coordinar las acciones judiciales y operativas. La medida busca acelerar la recolección de pruebas en el lugar de los hechos e identificar a los autores materiales del atentado.
Primeras instrucciones oficiales
El jefe de Estado confirmó sus gestiones iniciales para esclarecer el caso mediante un pronunciamiento público. “Acabo de hablar con el comandante de la Policía de Santa Marta para pedirle una investigación exhaustiva que permita esclarecer lo ocurrido con Naylea Barros, excandidata a la Cámara por el Pacto Histórico”, manifestó.
Asimismo, se fijaron plazos para la entrega de los informes preliminares por parte de los organismos de inteligencia. “Hoy tendré un primer reporte y con base en los hechos que se logren establecer, se tomarán las medidas que correspondan”, agregó la máxima autoridad del Ejecutivo.
En paralelo a las indagaciones, el Gobierno nacional dispuso un esquema de seguridad preventivo para resguardar la integridad de la periodista y excandidata. “Entretanto, se dispondrá la protección necesaria mientras se esclarecen las circunstancias del caso”, afirmó el presidente.
Detalles del ataque en Santa Marta
Los hechos ocurrieron pasadas las nueve de la noche, cuando Barros transitaba junto a una familiar en un vehículo particular cerca del barrio Bavaria. Según el reporte oficial, hombres armados a bordo de una motocicleta interceptaron el automóvil y accionaron sus armas antes de darse a la fuga.
Los proyectiles impactaron directamente en la estructura del carro, con especial concentración en la ventana trasera izquierda. Esta área correspondía al lugar exacto donde viajaba Barros instantes antes de cambiar de posición dentro del habitáculo.
Tras las detonaciones, las ocupantes continuaron la marcha hasta ponerse a salvo y solicitar el auxilio de la fuerza pública. La Policía Metropolitana revisa las cámaras de seguridad del sector para reconstruir el recorrido realizado por la motocicleta.
Contexto de amenazas e implicaciones políticas
La víctima denunció ante las autoridades que el atentado se suma a una serie de intimidaciones consecutivas recibidas durante los últimos tres meses. Dichos mensajes de amedrentamiento se habrían registrado de manera reiterada mediante plataformas digitales y mensajería instantánea.
Por su parte, el Ejecutivo enfatizó que las indagaciones se adelantarán de manera imparcial antes de atribuir responsabilidades o móviles al hecho. “El Gobierno actuará con responsabilidad, sin anticipar conclusiones, verificando los hechos y garantizando los derechos de todos”, expresó la jefatura de Estado.
El pronunciamiento oficial concluyó garantizando el libre ejercicio político a las corrientes de oposición en el país. El Gobierno enfatizó que los sectores contradictores contarán con respaldos institucionales permanentes, “incluyendo los de la oposición, que tendrá plenas garantías en la Era del Tigre”.


