El deceso de la ciudadana se confirmó luego de permanecer varios días bajo estricta atención en un centro asistencial.
Una mujer identificada como Jennifer Peralta Valdeblanquez, de 35 años de edad, perdió la vida a causa de las severas lesiones sufridas en un siniestro vial ocurrido la noche del pasado viernes 10 de julio en la carretera que conecta a Santa Marta con el corregimiento de Taganga. La víctima, oriunda del municipio de Dibulla, La Guajira, se desplazaba como acompañante en una motocicleta junto a su compañero sentimental, cuando el vehículo perdió la estabilidad al intentar trazar una curva pronunciada en la zona cercana al sector de Playaca.
El aparatoso accidente generó una movilización inmediata de los paramédicos hacia ese sector turístico. La afectada, quien residía junto a sus hijos en el barrio Nueva Mansión en Santa Marta, fue auxiliada de forma prioritaria en el sitio del impacto y remitida en ambulancia hacia las instalaciones de la Clínica Bahía, donde posteriormente se produjo su deceso.
La situación provocó escenas de profundo desespero entre los allegados de la ciudadana que se encontraban en el punto geográfico del choque vial. En medio del traumatismo generalizado, la pareja sentimental de la víctima intentó reanimarla en el pavimento exclamando con angustia: “Gorda estoy aquí. Gorda, mírame, Gorda, mírame a los ojos, mami”.
Testigos del accidente y conductores que transitaban por la vía se detuvieron para brindar el auxilio y asegurar el perímetro mientras arribaban las unidades médicas de asistencia. La conmoción se extendió rápidamente entre los habitantes de la zona urbana, quienes presenciaron las infructuosas maniobras de estabilización en el asfalto.
Luego del ingreso formal de la paciente a las dependencias de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), los profesionales sanitarios de turno implementaron diversos protocolos especializados orientados a contrarrestar los politraumatismos severos. Pese a las intervenciones científicas y al monitoreo continuo de las funciones vitales, el organismo de la ciudadana no mostró respuestas favorables frente al tratamiento médico.
Con la confirmación del fallecimiento, los parientes de la mujer iniciaron las gestiones legales y administrativas pertinentes ante las entidades competentes para coordinar el traslado del féretro hacia su población natal en el norte de La Guajira. En dicha localidad se proyecta la realización de las ceremonias fúnebres y el posterior sepelio en el camposanto local.
Por su parte, las unidades investigativas adscritas a las autoridades de tránsito locales asumieron el caso con el propósito de recopilar las evidencias requeridas para esclarecer las variables técnicas que originaron el desvío de la motocicleta. Se espera la entrega del informe pericial definitivo que determine si el hecho se derivó de fallas mecánicas o de factores asociados al estado de la infraestructura vial.


