Los parientes de la víctima acudieron a las instalaciones forenses para hacer el reconocimiento oficial.
El cuerpo del joven encontrado la noche del sábado a un costado de la Troncal del Caribe ya fue identificado por sus familiares en la sede de Medicina Legal y Ciencias Forenses Seccional Magdalena. Los allegados de la víctima acudieron a las oficinas institucionales durante la mañana de este domingo para realizar el reconocimiento oficial y tramitar la entrega del cadáver, luego de que este fuera ingresado inicialmente sin ningún tipo de documentación de identidad.
Los parientes confirmaron que el ciudadano respondía al nombre de Yelman Andrés Sierra Robles, de 27 años, quien era natural del departamento de La Guajira y residía actualmente en el sector de Villa Dania, una zona residencial ubicada en las cercanías del corregimiento de Bonda. Con este avance en el procedimiento legal, los funcionarios judiciales obtuvieron los primeros datos ciertos sobre el entorno habitacional y el origen del fallecido para profundizar en las verificaciones correspondientes.
La Policía Metropolitana de Santa Marta y los peritos del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación enfocan ahora las diligencias en reconstruir los últimos movimientos de la víctima para determinar las circunstancias exactas que rodearon este hecho de sangre. Las autoridades locales recopilan información técnica para establecer la ruta previa de Sierra Robles antes de ser interceptado en la vía rural.
Durante la inspección técnica realizada en el sitio del hallazgo, los funcionarios adscritos al caso dejaron constancia de que el cadáver presentaba múltiples signos de violencia causados por impactos de arma de fuego. En esa misma verificación física, el personal forense documentó que el joven poseía varios tatuajes en su cuerpo, destacando una marcación particular con las siglas ACSN, correspondientes a las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada.
Frente a estas características particulares, los organismos judiciales analizan el componente de los tatuajes como un elemento dentro del proceso metodológico, mientras evalúan diferentes hipótesis sobre el origen del ataque violento. Una de las líneas de indagación iniciales apunta a un presunto ajuste de cuentas, sin embargo, esta versión preliminar sigue bajo análisis y deberá ser confirmada mediante el recaudo de evidencias materiales probatorios.
Los miembros del CTI de la Fiscalía continúan con el desarrollo de las actividades investigativas y la toma de declaraciones en la zona rural con el propósito de identificar plenamente a los autores materiales del crimen. Por el momento, el caso se mantiene en etapa de indagación y los resultados definitivos dependerán de las peritaciones balísticas y los informes de criminalística recolectados en el lugar de los hechos.


