Las autoridades ya revisan las cámaras de seguridad en Curinca para determinar la ruta de escape de los homicidas.
Durante la madrugada de este jueves, un ataque a tiros cobró la vida de Adrián Jiménez, de 17 años, en el sector de Curinca, en Santa Marta. El crimen ocurrió horas después de que finalizaran los festejos en la ciudad por el reciente partido del equipo nacional.
La víctima era hijo de Liz Cristina Jiménez Mola, una mujer muy respetada por su constante labor social en el barrio 20 de Julio, razón por la cual este suceso ha causado una profunda consternación en diversos sectores de la capital del Magdalena.
El menor había pasado la noche compartiendo con amigos y conocidos en un establecimiento comercial cercano a la cancha de fútbol de Curinca, sitio en el que se concentró para observar la transmisión deportiva y donde se quedó departiendo tras el triunfo de la Selección Colombia.
Cuando terminó de compartir, el adolescente se dirigió a una vivienda aledaña al parque del barrio Curinca con el fin de guardar su motocicleta. Fue justamente en el momento en que guardaba su motocicleta cuando unos desconocidos lo alcanzaron y le dispararon en repetidas ocasiones antes de huir de la escena.
El fuerte ruido de los proyectiles alertó a las personas que todavía se encontraban en la zona tras las actividades de la noche anterior, quienes corrieron de inmediato para auxiliarlo y coordinar su traslado de urgencia.
A pesar de que el personal médico del Hospital Julio Méndez Barreneche lo recibió con signos vitales e intentó estabilizarlo, el menor de edad falleció a los pocos minutos debido a la extrema gravedad de las heridas sufridas.
Actualmente, miembros de la Policía Metropolitana y de la Sijín avanzan en la recolección de testimonios y pruebas materiales para identificar a los sicarios y esclarecer los motivos que rodean este asesinato que enluta a una familia reconocida por su trabajo comunitario.


